Llegó a Bolivia el lunes y por dos días participó en un encuentro sobre el blog. Allí, Santiago Roncagliolo descubrió “el encanto del chuflay y la garapiña” y conoció a dos escritores “impactantes”.
“De grande quisiera ser tan encantador como Juan Claudio Lechín y contar historias como Ramón Rocha Monroy”, comentó divertido a su llegada a Cochabamba ayer, para participar en el IV Encuentro Iberoamericano de Escritores.
Del tema que discutió en Santa Cruz, el ganador del Premio Alfaguara de novela 2006, por Abril Rojo, no tiene mayores expectativas: “Hablar del blog es como hablar de una silla o de un periquito”, comenta, y admite que para él mantener un blog durante un año en el diario español El País fue “agotador”. “Terminas yendo al cine, oyendo una canción, comiendo para hablar en el blog”.
Radicado en España, el escritor peruano se define como una persona interesada en Latinoamérica. “Tengo una relación no resuelta con mi país y Latinoamérica, por eso escribo desde lo que conozco”. Y lo que conoce, y recreó en Abril rojo es la situación política de Perú durante los álgidos años de Sendero Luminoso.
“Bolivia y muchos países de la región viven cambios importantes, gracias a que venció en consenso y la libertad con igualdad”, opinó. “Lo que ahora nuestros países necesitan son técnicos que lleven adelante la nacionalización de hidrocarburos, que potencien otras industrias y busquen mercados”.
De literatura tiene mucho que decir y lo hará en la ponencia que presentará, mañana, en el Encuentro de Escritores que se inauguró anoche con una evocación del lenguaje añejo y una relectura de los códigos lingüísticos.
Durante tres días, los escritores convocados debatirán sobre Los usos y desusos del lenguaje, en el Centro Patiño de la ciudad de Cochabamba.
Entre los participantes, además de Roncagliolo, se encuentran el novelista argentino Gonzalo Garcés y el narrador chileno Patricio Jara. A ellos se une un grupo de creadores y críticos bolivianos: Ana Rebeca Prada, Giovana Rivero, Claudia Peña, Gary Daher, Rubén Vargas y Emilio Martínez. La ganadora del Premio Nacional de Novela 2006, Luisa Fernanda Siles, suspendió su llegada al encuentro por motivos de salud.
Dos ponencias abrieron anoche el evento: Invocación a viejos fantasmas de Jara y Wisttgenstein, la cábala y la asamblea de Babel, de Martínez.