Las uniformadas hablan de acoso y discriminación No hay registros oficiales, pero las mujeres consultadas contaron los casos de sus compañeras. Las más jóvenes hablaron de cuidarse al vestirse y al sonreír. Hoy termina el seminario sobre inclusión social.
LAS PARTICIPANTES • Algunas de las mujeres que asistieron ayer al seminario denominado Mujer y Fuerzas Armadas.
¿Hay acoso dentro de las FFAA?, se preguntó. Sí, fue la respuesta de las dos uniformadas consultadas. Enseguida vino la explicación. “Para evitar eso hay que tener cuidado hasta de cómo uno mira a su compañero o al de más alto rango, una sonrisa mal entendida y ellos ya piensan que te estás ofreciendo”.
La misma pregunta se hizo a mujeres policías y militares; la respuesta fue afirmativa. Ellas denunciaron acoso por parte, principalmente, de superiores.
La ministra de Justicia, Casimira Rodríguez, comentó ayer sobre el acoso sexual dentro del cuerpo uniformado. Dijo que el tema es delicado y que sería importante “que desde las normas que se tienen dentro de la institución pueda verse qué tipo de sanción se le da a la persona (que acosa), porque el sufrir acoso sexual a uno le pone en desventaja e insegura y eso lo he sentido en carne propia”.
Rodríguez mencionó datos generales que señalan que de mil mujeres, 300 sufren acoso sexual. La denuncias de acoso van desde intercambios que piden los hombres para que una mujer suba de rango, hasta peticiones que si no son cumplidas tienen castigo, “se las agarran con nosotras”, dijo una de las entrevistadas.
Sobre la discriminación dentro de las FFAA, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, indicó que existen distintas prácticas como la discriminación de género, jerárquica, de etnia, de color, de idioma. “Hoy queremos que esas prácticas nocivas puedan ser proscritas (desterradas)... Es un proceso largo y difícil”.
Agregó que para lograrlo “se requiere de los mandos políticos, de nosotros, tenemos que hacer un examen de conciencia sobre las prácticas de discriminación”.
Las denuncias sobre discriminación, tanto a mujeres militares como policías son, por ejemplo, que a las madres no se les otorga los días de maternidad que manda la ley y se les descuenta de sus días de vacación o deben ser compensados. Que no tienen horarios de lactancia, que se les pone trabas para realizar ciertos cursos. Que se las trata de vacas, gordas y otros nombres ofensivos, aunque varias de ellas comentaron que “eso les forma el carácter y les hace más fuertes”.
La discriminación también estaría en la entrega de vestimenta. Así, en la Policía les darían a las mujeres ropa de menor calidad que la de los hombres y zapatos de varón que deben ser vendidos para tener los adecuados.
Un coronel comentó sobre el acoso que ese pensamiento está en la morbosidad de algunas personas. “Algunos pensarían que la estoy acosando sólo al vernos hablar... Pero, no, eso (acoso) no se da, la relación con las mujeres es buena y de respeto”.
Quintana indicó que las Fuerzas Armadas necesitan una reforma moral. “Como reforma moral estamos pensando en la transformación de las mentalidades... Las mujeres fueron invisibles, marginadas, excluidas de una esfera fundamental para la defensa del Estado...”.
En Canadá, la inclusión social dentro de las Fuerzas Armadas comenzó a darse en 1988. “El cambio fue increíble en este tiempo. Las mujeres que tienen bebés, antes podían estar con ellos dos a tres meses y ahora es un año, no debemos elegir entre familia o carrera, podemos tener las dos... Tenemos políticas que nos apoyan para que no vivamos con acosos...”, dijo la capitana de corbeta en Canadá, Francine Allard.
Decenas de mujeres y varones militares y de la policía participaron ayer del seminario Mujer y FFAA, que concluye hoy.
Ellas
Rango • Actualmente no hay mujeres generalas en el país. En seis años saldrán las primeras.
Militares • Hay 41 oficiales mujeres y más de 8.000 hombres.
Seminario • Participó el Ministro de Defensa y el Alto Mando militar, además de representantes militares de otros países.