El ex dictador Luis García Meza fue trasladado ayer de la unidad de Terapia Intensiva a un cuarto normal, ubicado en el piso 6 del hospital militar Cossmil.
Fuentes oficiales del centro médico, dijeron a La Razón que ya no existe un riesgo vital y que el paciente está “estabilizado”. Sin embargo, los cuidados deben seguir, para que no hayan complicaciones por su problema cardiaco.
“Eso no quiere decir que ya esté bien, los médicos lo están controlando para evitar que se presente una alteración a nivel cardiaco”, afirmó la fuente.
El doctor que lo atendió dijo que el riesgo de sangrado ha pasado y que se encuentra estable.
Por otro lado, el abogado de García Meza, Mirko Suaznabar, dijo a la red Unitel que su cliente sigue en Terapia Intensiva y que su salud aún es delicada.
García Meza permanecerá en el hospital por lo menos tres semanas más. Según Sánchez, la fiscalía “debe definir si el ritmo cardiaco está controlado a través de los médicos forenses”.
Sánchez dijo que “el control postoperatorio es de tres semanas, por la sonda en el conducto biliar, después de extraerla hay que esperar una más. El paciente superó el problema operatorio, pero nunca va a estar fuera de peligro por el problema cardiaco”.