Podemos frena la Ley INRA por la propiedad privada El principal partido de oposición defiende la tenencia de tierras. Ayer bloqueó la sesión en la que se aprobaba los cambios a la ley de tierras. Los agropecuarios se reunirán el martes y definirán cómo se defenderán.
LA SESIÓN • Los diputados del MAS participan de la sesión de la Cámara Baja, el miércoles, ante la ausencia de Podemos.
El opositor Podemos declaró ayer la defensa intransigente de la propiedad privada de la tierra y detuvo la sesión de la Cámara de Diputados en la que se consideraba, en su estación en detalle, los cambios a la Ley 1715 del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), hasta que exista consenso en el Congreso.
El senador Wálter Guiteras (Podemos) dijo que en el debate para concertar la Ley INRA existen visiones políticas “que no se pueden flexibilizar ni un solo milímetro, porque afecta no sólo la consolidación de nuestras propiedades, sino también el desarrollo de las mismas”. De lo que se trata, complementó, “es de consolidar una posición ideológica que afecta los derechos no sólo de los privados y productores, sino de todos los bolivianos”.
Luego de reconocer que en el debate existen posiciones político-ideológicas, el diputado del MAS César Navarro sostuvo que los puntos en disenso “son salvables, si hay un desarme espiritual” en función de los bolivianos”.
El jefe de bancada de Podemos, Fernando Messmer, después de la aprobación de cuatro artículos (17, 18, 19 y 20), pidió, en el pleno, la suspensión del tratamiento de la Ley INRA hasta que no exista consenso de todo el proyecto. “No se puede aprobar los artículos de una norma en forma discontinua, se debe esperar a que concluya la concertación”.
Según Guiteras, Podemos dio señales políticas con la aprobación en grande del proyecto e indicó que hay avances en la concertación de algunos artículos. Sin embargo, explicó que los desacuerdos están en la reversión de tierras, expropiación, interdictos y autorización para la comercialización de las tierras. Sobre el último punto, señaló que una vez consolidado el saneamiento de una propiedad, ésta es de carácter privado y es “inaceptable tener que pedir autorización al Estado para venderla”.
La aprobación de la Ley INRA puso en alerta a los agropecuarios, que anunciaron que el 14 de noviembre se reunirán en un congreso y adoptarán medidas contra la aprobación de la ley.
El Gobierno, a través del viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, dijo que estos anuncios no le preocupan y recordó que los agropecuarios, en 1996, también se oponían a la nueva Ley INRA.
Los cívicos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija aprobaron una declaración en la que alertan que las modificaciones a la Ley INRA “destruirán al sector agropecuario”. Y el prefecto cruceño Rubén Costas dijo que esperarán la reunión de los agropecuarios.
Cuatro marchas por la tierra
Las marchas que demandan al Congreso la aprobación de la Ley de Tierras aumentarán hasta la próxima semana a cuatro. Dos de ellos planean llegar el 19 de noviembre a Caracollo (Oruro), desde donde pretenden emprender la recta final de la caminata hacia La Paz.
La marcha, que salió de Santa Cruz al mando de la Confederación de Indígenas de Bolivia (CIDOB), después de dos días de descanso en Yapacaní, tiene previsto llegar hoy a Bulo Bulo.
Desde el norte paceño, José Ortiz, presidente de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz, anunció que hoy partirán hacia La Paz. Señaló que son cerca de 300 indígenas, chimanes, mosetenes, tacanas y lecos que marcharán también por sus propias demandas, como la aprobación de la TCO, Larecaja y Apolo.
Ayer debió partir desde Tarija un denominado bloque del sur, compuesto por campesinos, sin embargo se confirmó que la marcha partirá la próxima semana.
La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos, de Isaac Ávalos, sostuvo que en Cochabamba también se organiza otra marcha para llegar hasta la sede de gobierno. El 19 de noviembre se unirán en Caracollo los colonizadores y el Movimiento Sin Tierra (MST), según confirmó su coordinador, Julián Gómez, para dirigirse hasta la ciudad de La Paz.