Tras la derrota, Bush se abre a reorientar la guerra en Irak Los demócratas consolidaron ayer su victoria en el Senado. El Presidente dijo que está abierto a sugerencias para cambiar de política en el tema. Ayer se reunió con la presidenta de la Cámara de Representantes.
Luego de ver resultados • El presidente Bush dio una conferencia de prensa ayer acompañado de su gabinete.
Los demócratas lograron ayer los votos requeridos para dominar el mando en el Senado estadounidense con lo que consolidan su ventaja sobre los republicanos, cuya derrota obliga al presidente George W. Bush a reorientar su política en la guerra contra Irak.
El Mandatario aseguró ayer en conferencia de prensa que está abierto a sugerencias sobre el camino que se debe seguir en el tema Irak. “Estoy abierto a cualquier idea o sugerencia que nos ayude a alcanzar nuestros objetivos de derrotar a los terroristas y asegurar el éxito del gobierno democrático de Irak”, dijo.
“De cualquier partido que venga, todos tenemos una responsabilidad de asegurar que esos soldados tengan los recursos y apoyo que necesitan”, agregó.
Los demócratas consiguieron ayer la mayoría en el Senado, después de que el candidato republicano por el estado de Virginia, George Allen, reconociera públicamente su derrota frente al demócrata Jim Webb.
Con el escaño de Virginia en el Senado, los demócratas arrebataron seis a los republicanos en las elecciones del martes, en las que estaban en juego 33 asientos. Desde enero, cuando se reúna la nueva Legislatura, tendrán una bancada con 49 miembros en la Cámara Alta, frente a los otros 49 de los republicanos.
Mientras que en la Cámara de Representantes, el partido de la oposición se apoderó de 27 asientos republicanos. La derrota en las urnas obligó a Bush a cambiar el miércoles a su secretario de Defensa e impulsor de la Guerra de Irak, Donald Rumsfeld, por Robert Gates.
Según los analistas, los resultados de las elecciones muestran que los estadounidenses quieren un cambio, principalmente en la política de la guerra de Irak. Dan Bartlett, asesor del presidente Bush, dijo a CNN que Bush “aceptó los resultados de la elección y espera trabajar con sus nuevos colegas demócratas”.
“Los próximos días y semanas son una oportunidad tanto para los demócratas como para los republicanos para discutir los difíciles desafíos que enfrentamos en esta guerra (en Irak) y esperamos lograr un mayor consenso.
“Ese era el mensaje que dio el pueblo estadounidense la noche del martes (día de las elecciones). Quieren a sus dos partidos en Washington trabajando juntos por resolver estos temas por el bien mayor del país”, agregó.
Por ahora hay acercamientos entre los republicanos y los demócratas. Ayer, el presidente Bush y la líder demócrata Nancy Pelosi intercambiaron saludos y prometieron trabajar juntos en temas clave para EEUU.
El Mandatario felicitó a Pelosi por la victoria demócrata y prometió trabajar constructivamente con el nuevo liderazgo del Congreso. Pelosi es una de las más severas críticas del Presidente, en la campaña en Irak. Washington, AFP-AP-DPA-EFE
Reforma migratoria, en juego
La victoria demócrata resucitó la esperanza de que el Congreso apruebe la reforma migratoria deseada por el presidente George W. Bush, ahora que su propio Partido Republicano perdió la mayoría y ya no puede bloquear el proyecto. “El presidente no fue capaz de controlar a su propio partido, pero ojalá esté ahora dispuesto a trabajar con los demócratas para hacer las cosas correctamente”, dijo Luis Miranda, portavoz del Partido Demócrata.
El sector más radical del Partido Republicano en la Cámara Baja impidió este año la aprobación de una reforma amplia, que incluía a la vez medidas para frenar la entrada al país de emigrantes ilegales y abría el camino a la regularización de millones de indocumentados.
“Los resultados del martes demostraron que demonizar a los inmigrantes no era el camino hacia la victoria que muchos candidatos esperaban”, dijo Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de la Raza (NCLR). Washington, AFP