Tras el accidente de tránsito que dejó dos indígenas muertos y 10 heridos, el martes, en Valle Sajta, los marchistas golpearon al conductor Ramiro Alcalá y quisieron lincharlo. En su intento por defender a su esposo, Romina Salvatierra, que está embarazada, fue golpeada y pateada en el suelo.
“Fue un accidente, no es como ellos dicen que fuimos mandados para atropellarlos”, contó Romina Salvatierra a la red Uno. Ella tenía dos rasguños en la cara y cuando fue consultada sobre quién se los hizo, señaló que le hicieron cuando defendía a su esposo “me tumbaron y ahí me patearon, querían quemarlo a él (su esposo)”, agregó.
Ayer, en una audiencia de medidas cautelares realizada en Ivirgarzama, el conductor Ramiro Alcalá fue detenido en forma preventiva, en la cárcel de San Pedro de Sacaba, debido a que su vehículo no tenía el Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito (SOAT), informó el abogado de los indígenas, César Blanco.