El alcalde de El Alto, Fanor Nava, manifestó ayer su desacuerdo con la intención expresada por el Gobierno de compensar a Aguas de Illimani S.A. (AISA) para que deje de operar, asumiendo algunas de sus deudas.
La autoridad sostuvo que las deudas que asumió AISA no beneficiaron a esa ciudad, pues la ampliación de la cobertura de agua potable y alcantarillado no llegó a las zonas más alejadas ni a las que se crearon últimamente.
“Es como pagar las deudas de un particular con fondos públicos, lo que le corresponde a la empresa es que antes de irse cumpla con sus deberes, porque está demostrado que en los distritos 8, 9 y 7 y parte del 6, 4 y 3, los habitantes todavía se proveen de agua de cisternas o pozos y es mucha población”, sostuvo.