El Gobierno de Estados Unidos anunció ayer que cerca de 57.000 soldados estadounidenses adicionales serán desplegados en Irak a comienzos del próximo año, mientras que las encuestas dicen que los estadounidenses desaprueban el manejo de la situación en la guerra por parte de su presidente George W. Bush.
El portavoz del Pentágono, Bryan Whitman, anunció ayer que los 57.000 soldados que se prevé desplegar en Irak servirán para reforzar a las 144.000 tropas que se encuentran en el terreno.
Contrariamente a lo que se esperaba, después de los resultados de las elecciones legislativas en EEUU, donde el partido Republicano de Bush perdió, la estrategia de su Gobierno es reforzar las tropas para seguir la guerra, en vez de iniciar una retirada de sus unidades en el país árabe.
Según los analistas, el resultado de la votación en la que los demócratas ganaron la mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes, muestra que la población se opone a la guerra, entre otras razones porque la cantidad de soldados estadounidenses muertos supera los 2.850.
Ese mismo pensamiento se expresa en una última encuesta en la que se muestra que la población de EEUU desaprueba el manejo de Irak por parte de la administración Bush.
Sólo el 31% de la gente en ese país aprueba la forma en que Bush maneja la guerra en Irak, el índice más bajo desde que comenzó la guerra hace cerca de cuatro años, de acuerdo Al sondeo realizado por AP-Ipsos.
El índice de aprobación más bajo anterior había sido del 33% en las encuestas hechas en junio y en agosto. Washington, AFP AP
Decisiones
encuentro • El pasado lunes, Bush se reunió con el Grupo de Estudio de Irak para ver el plan de un posible cambio en la estrategia de la guerra en Irak.
Declaración • El vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, rechazó ayer que su país se retire de Irak, a pesar de la presión que hace la nueva mayoría demócrata en el Congreso.