Los campesinos de nueve comunidades de Alto Parapetí denunciaron ayer ser objeto de explotación con un jornal de 5 bolivianos por día, y demandaron la devolución de sus tierras para poderlas trabajar.
El dirigente de esa Capitanía en Santa Cruz, Fidel Cejas, manifestó que unos 9.000 habitantes, aglutinados en 600 familias, viven en condiciones de cautiverio, porque los terratenientes de la zona les privan de organizarse para exigir sus derechos, además que se les prohíbe estudiar.
Agregó que las condiciones de vivienda y alimentación en la que viven son de extrema pobreza.
Alfonso Arias, de la misma comunidad, expresó su demanda de la otorgación de tierras, puesto que los patrones impiden que puedan sembrar e incluso prohíben la crianza de animales.
Más allá de eso, los niños del lugar también se ven impedidos de estudiar para acudir, junto a sus madres, a la cosecha de maní a partir de las 3.00, indicó Andrea Cerezo, también originaria de esa zona oriental.