150 muertos y 250 heridos deja el más letal ataque en Irak Es el atentado más sangriento desde el 2003. El Gobierno decretó ayer toque de queda indefinido y cerró los aeropuertos. Se registraron varias explosiones.
TRAS LA EXPLOSIÓN • Así quedaron las tiendas de la ciudad de Sadr en Bagdad, después de la violenta detonación.
Un atentado antichiita mató a por lo menos 152 personas e hirió a otras 236 ayer por la tarde en Bagdad, dejando el saldo de víctimas más alto desde el final de la guerra en Irak, el 2003.
En respuesta al sangriento ataque contra el paupérrimo bastión chiita de Ciudad Sadr, las autoridades decretaron un toque de queda de duración indefinida.
Según el informe de la policía, basado en los datos de cinco hospitales bagdadíes, el balance es de 152 muertos y 236 heridos.
"Cuatro coches bomba estallaron (...) y una decena de obuses de mortero cayeron sobre el barrio", declaró a la televisión el general Abdel Karim Jalaf, portavoz del ministerio del Interior.
Una de las explosiones alcanzó a un mercado en la zona, poblada por 2,5 millones de personas y habitual blanco de atentados.
El primer ministro de Irak, Nuri Al Maliki, instó a sus conciudadanos a mantener la calma, tras la cadena de los ataques.
Además, las autoridades iraquíes decretaron el cierre, hasta nueva orden, de los aeropuertos de Bagdad y Basora (sur).
Es el atentado más grave en Irak, en el año, y el más sangriento desde el final de la guerra en la primavera boreal del 2003, pero no es la jornada más mortífera. En agosto del 2005 casi 1.000 chiítas que iban a un mausoleo murieron en una avalancha luego que se propagara un rumor de la presencia de kamikazes entre la muchedumbre.
Poco antes de las explosiones de ayer en la ciudad iraquí, un centenar de hombres enmascarados y armados atacaron el ministerio de Salud. Bagdad, AFP y EFE