La pugna por copar diversas rutas del transporte público en Cochabamba y Santa Cruz derivó ayer en duros enfrentamientos entre los choferes, dejando el saldo de vehículos destrozados y heridos, en ambos casos.
La pelea tiene que ver con la aparición de líneas de transporte libre que, en el caso de la capital oriental enfrenta a una asociación con una cooperativa, mientras que en el valle genera una disputa entre el transporte sindicalizado y el vecinal.
Con palos, piedras, a puñetes y sosteniendo incluso herramientas de sus vehículos, transportistas sindicalizados y vecinales se enfrentaron en varios puntos de la ciudad de Cochabamba.
El corresponsal de La Razón en esa ciudad informó que la pelea se debe a que los sindicalizados no quieren compartir las rutas con los vecinales, los cuales no tienen una autorización de la Alcaldía para operar, sin embargo, gozan del apoyo de cientos de vecinos que cuestionan el servicio que prestan los primeros.
La trifulca dejó carros destrozados y heridos contusos, y aunque la Policía los gasificó y detuvo temporalmente a algunos, las amenazas persisten.
Antonio Molina, dirigente de los sindicalizados, dijo que sus afiliados “saldrán a las calles armados con palos piedras y todo lo que puedan y al mínimo hecho de provocación responderemos”. En esa misma línea, Saúl Suárez, ejecutivo del transporte vecinal, señaló que “los compañeros responderán a las agresiones; si rompen un parabrisas, nosotros romperemos tres”.
Lo propio sucedió en Santa Cruz, donde la pelea dejó tres heridos de la asociación de transporte libre Oriente Unido, cuyos afiliados (120) se enfrentaron con los choferes de la Cooperativa 3 de Mayo (40 unidades), con la misma violencia relatada antes.
En este caso, los segundos pretenden ingresar al primer anillo, informó el diario cruceño El Nuevo Día. La Policía también tuvo que utilizar gases y al caer la noche la tensión persistía.