El conductor de televisión mexicano Raúl Velasco, fallecido ayer a los 73 años, hizo historia en la televisión latinoamericana con su programa Siempre en Domingo, que estuvo casi tres décadas en el aire y sirvió de trampolín para un sinnúmero de artistas.
Fue en este programa en el que Velasco presentó en la década de los 70 a cantantes españoles que buscaban trascender en Latinoamérica, como Raphael y Julio Iglesias, los cuales siempre han reconocido ese apoyo.
Gracias a ese espacio musical, Velasco se ganó un lugar muy especial entre los espectadores, que le llegaron a profesar una devoción casi mística expresada en miles de cartas y llamadas.
Cuando fue sometido a una cirugía de corazón abierto, el presentador agradeció "a los millones de televidentes" que oraron por su salud.
En más de una ocasión lloró frente a las cámaras a causa de alguna noticia, un regalo o una manifestación emotiva de un público que le rendía pleitesía.
Raúl Velasco nació el 24 de abril de 1933 en Celaya, en el estado de Guanajuato, donde fue contador y empleado de banco, antes de saltar a la fama.
Sus primeros pasos como conductor los dio en Televisión Independiente de México (TIM) con los programas Media Noche y Domingos Espectaculares.
A petición expresa de Emilio Azcárraga Milmo, el propietario de Televisa, empezó en 1969 en el "canal de las estrellas" con Siempre en Domingo, que al final tuvo una duración de nueve horas.
Entre otros, pasaron por allí los puertorriqueños de Menudo, Chayanne y Ricky Martin, los españoles Julio Iglesias, Raphael, Miguel Bosé y Camilo Sesto, la italiana Rafaella Carrá, el mexicano Luis Miguel.
En los años 80, Velasco fue sometido a una cirugía de corazón pero no fue hasta 1998, año en el que tuvo que someterse a un trasplante de hígado a causa de una hepatitis C, cuando decidió dejar los estudios televisivos.
Televisa le organizó un gran homenaje en Acapulco que fue emitido ayer. México, EFE