Hasta ayer, sólo en los piquetes de huelga de hambre de Unidad Nacional (UN) se registraron 56 bajas de personas que, luego de 12 días de iniciada la medida de presión por los dos tercios en la Constituyente, tuvieron que suspenderla por motivos de salud.
El mayor número de bajas se registró en La Paz (12), en el piquete desarrollado en la iglesia de San Francisco. A continuación se registran las personas del Comité Cívico de Cobija (8).
En tercer lugar están la brigada parlamentaria de UN en Santa Cruz (7) y los militantes del partido en Villazón (7). En el Arzobispado de Cochabamba existen seis bajas, cinco en la brigada parlamentaria de UN en Sucre, cuatro entre los constituyentes del partido liderado por Samuel Doria Medina, tres entre los legisladores de La Paz, dos en la oficina de del partido en La Paz, uno en el Defensor del Pueblo en Oruro y otro en la brigada parlamentaria en la ciudad de Tarija.
El presidente del Colegio Médico, Eduardo Chávez, explicó que las personas son dadas de baja cuando el “equilibrio hidroelectrolítico del organismo entra en peligro”, es decir, cuando los riñones dejan de filtrar por la falta de líquidos, hecho que puede derivar en “una insuficiencia renal aguda que puede ser letal”.
Mientras, un gran número de personas levantan la huelga de hambre por razones de salud, otras se suman a la medida. Hasta ayer habían en todo el país 279 huelguistas no sólo de UN, sino de distintos frentes.