Con documentación en mano, el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, denunció ayer que hubo tráfico de tierras y que los terratenientes multiplicaron sus propiedades a través de dotaciones ilegales de parte del Estado por más de una vez.
“Los dirigentes de los gremios empresariales, la oposición y líderes de opinión reiteraron el pedido de que digamos quiénes son. Esperamos que quienes nos pidieron eso no se enojen a título de acusar de una cacería política. (...). El pueblo debe conocer por qué tenemos un Senado de propietarios que decidió no aprobar una ley”, argumentó.
Según el viceministro Almaraz, las mencionadas familias se beneficiaron particularmente durante el gobierno de Hugo Banzer en la década de los setenta.
La autoridad explicó que en esta lista sobre la concentración de tierras se incluyó sólo las superficies mayores a 20 mil hectáreas en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando.
Así, en el departamento de Santa Cruz, Rapp Martínez y Jorge Antelo recibieron 6 dotaciones cada uno. En Beni la familia Bruckner recibió 40 dotaciones, seguida de Llapiz con 23 y Guiteras con 11. En Pando, los Hecker se beneficiaron con cinco dotaciones. Lo legal es que cada familia reciba una sola dotación.
Con respecto a las superficies dotadas en Santa Cruz, la familia Antelo recibió 52 mil hectáreas, y la familia Martínez 52 mil. Elena Sánchez Peña recibió 49 mil.
En el Beni, la familia Bruckner recibió una superficie de 126 mil hectáreas dotadas, Llapiz con 98 mil y Guiteras con 73 mil.
En el departamento de Pando, la familia Sonnenschein recibió 21 mil hectáreas dotadas, la empresa de Gustavo Barbery Paz, Amazonas SA 14 mil hectáreas y la familia Hecker con 12 mil hectáreas de tierra.