El presidente Evo Morales se comprometió ante una multitud de campesinos e indígenas que se concentró ayer en La Paz a aprobar un decreto que le permita la aplicación de su política de tierras, aunque le dio un último plazo al Senado para que haga realidad los cambios esta tarde.
A las 11.00, el Mandatario llegó de Holanda y casi de inmediato se trasladó a la plaza de los Héroes, donde se reunieron las marchas de la Confederación Nacional de Ayllus y Marcas de Qullasuyo (Conamaq), de la Central de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) y de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) del sector dirigido por Isaac Avalos, del MAS.
Durante su discurso, Morales convocó a su gabinete de ministros para empezar a analizar ese instrumento que sustituirá a la ley que modificará a la Ley INRA y así empezar aplicar su política agraria que se basa en la reversión y redistribución de tierras.
Paralelamente los marchistas decidieron iniciar una vigilia ante el Congreso para lograr que los 27 senadores, de los cuales 12 son del MAS y 15 de la oposición, analicen el proyecto que ya fue aprobado en la cámara de Diputados.
En su discurso el presidente Morales no sólo criticó la actitud de los senadores de la oposición sino que rechazó los plazos de los cívicos de ocho regiones y las demandas de los prefectos de cinco departamentos y aseguró que son expresiones de sectores que se oponen a los cambios que lleva adelante en su gestión.
Aunque aún no se inició la reunión de gabinete, en el Palacio de Gobierno no se descarta que mañana sean anunciadas las nuevas medidas que aplicará el gobierno en la política de tierras.