En un país caracterizado por la inestabilidad política, el desafío del gobierno del izquierdista Rafael Correa sería mantenerse en el poder y lograr cogobernar con un Congreso en el que no cuenta con ningún representante.
Por añadidura, el partido de su rival, el magnate bananero Álvaro Noboa, será el bloque mayoritario de la próxima legislatura.
De confirmarse los resultados finales, Correa debe ser proclamado presidente electo para asumir el mando el 15 de enero como sucesor de Alfredo Palacio.
Correa irrumpió en el escenario electoral con un discurso antisistema, en el que el blanco de sus críticas fue la clase política tradicional a la que prometió "castigar" al llegar al poder.
La propuesta central de Correa fue convocar a una Asamblea Nacional Constituyente mediante la cual se buscaría regular el poder de la legislatura, incluso con la facultad de disolver al Congreso por una sola vez.
Varios sectores han expresado su preocupación por una eventual confrontación. Quito, AP