En La Paz se presentaron al menos tres casos de secuestros express que no fueron denunciados a la Policía. Ante ese hecho, el comandante departamental de la Policía, Wálter Gómez, optó por insistir en que no conoce de un solo caso, mientras que el nuevo director regional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, Sócrates Philco, admitió que algo hay que hacer ante la falta de confianza de la gente.
Los delincuentes que utilizan este procedimiento piden rescates de montos de dinero no muy elevados. Este medio conoció de tres casos en La Paz. El primero ocurrió en El Alto. Una señora fue secuestrada por un grupo de desconocidos, estuvo una semana en cautiverio. Por su vida pidieron Bs 3.000. Ella misma relató que al no lograr su objetivo, la abandonaron en en la zona de San Roque.
En la zona Sur, los padres de un pequeño al que interceptaron a la salida de su colegio pagaron 3.000 dólares. Mientras, los de otro pequeño que fue secuestrado cuando jugaba en un internet de la Eloy Salmón cancelaron $us 2.000. Ambos fueron rescatados en el día.
El comandante Gómez aclaró, antes de comentar el tema, que “esto está enteramente a cargo de lo que es la FELCC. Es labor investigativa en la que no tengo competencia”. Pero, luego complementó: “No tengo conocimiento de los secuestros
express, es seguramente información que ustedes han obtenido de la Fuerza Especial. No conozco un solo caso. Cómo podría yo opinar de un tema que no tengo conocimiento alguno”.
Por su parte, Philco aseguró que “en un trabajo coordinado con Inteligencia, vamos a tratar de ver la mejor manera de que la gente adquiera mayor confianza en nosotros para emprender esa tarea que puede originarse por una falta de confianza de la ciudadanía en nosotros. Estamos para cambiar aquello”.
La modalidad
El objetivo • Los delincuentes identifican a sus víctimas, que son principalmente niños y mujeres. Las siguen y verifican su rutina. Eligen el momento indicado. Las interceptan, las meten a un vehículo y se las llevan.
El rescate • Luego se comunican con los familiares, les piden un monto que oscila entre 1.000 y 3.000 dólares, se realiza el intercambio y la víctima es liberada. En La Paz hubo tres casos.