1.600 padres de familia de El Alto se graduarán el viernes en la primera promoción de la Escuela de Padres, programa que busca crear o fortalecer los lazos con sus hijos, dotándoles de insumos para mejorar su relacionamiento.
El proyecto, que ejecuta la Alcaldía con el apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas, pretende atacar los índices de alcoholismo, drogadicción y embarazos no deseados que afectan a los jóvenes de la ciudad, en ese orden de importancia.
La directora de la unidad, Irma Quelca, informó que ya capacitaron a maestros de unidades educativas públicas sobre educación sexual y al personal de los centros de salud para que sepan cómo actuar con los adolescentes que acuden a una consulta.
“Para cerrar el círculo, en marzo iniciamos la capacitación con los padres de familia; al principio estuvieron reacios, pero a medida que pasaban clases la demanda subió y graduaremos a 1.600”.
Antes del desarrollo de los talleres, un hecho alertó a la comuna sobre la necesidad de ejecutar el programa a la brevedad: la muerte de una adolescente.
La joven, estudiante de secundaria, llegó a un hospital para dar a luz a un bebé y sólo entonces sus padres se enteraron del embarazo. El impacto fue mayor cuando la muchacha murió tras el alumbramiento, dejando al niño huérfano y sin que se supiera la identidad del progenitor.
El oficial mayor de Desarrollo Humano de la comuna, Teófilo Choque, dijo que el objetivo del proyecto es eliminar las distancias de comunicación entre padres e hijos y mitigar los casos de alcoholismo y drogadicción que se detectaron en algunos establecimientos. “Muchos padres se sorprendieron al saber que sus hijos iban a los bares en vez de ir a clases, pero ahora la situación cambió porque se dan tiempo para ir al colegio, hablar con sus hijos y sus amigos”, señaló.