Más de 30 años después de su muerte, Emilio Villanueva Peñaranda recibirá el homenaje de la ciudad que le vio nacer y que recibió obras fundamentales de un urbanista de talla mayor. El arquitecto que soñó con una ciudad universitaria —el monoblock de la UMSA es parte de esa empresa trunca—, que diseñó un Hospital General defendiendo el espacio que necesitaba un cuerpo enfermo, el profesional que propuso una teoría de arquitectura boliviana, que impulsó la creación de la carrera independiente de Ingeniería... ese Villanueva recibirá una condecoración póstuma: el Escudo de Armas de la Ciudad Nuestra Señora de La Paz en el grado de Servicios Distinguidos.
El Concejo Municipal acaba de aprobar el reconocimiento al proyectista (1884-1970) de las avenidas Camacho, del Ejército, de la urbanización de Miraflores, entre otras obras.