Los presidentes de los países de África y Sudamérica concluyeron ayer en la tarde la primera cumbre entre los 65 países de ambos continentes con un llamado a una fuerte alianza Sur-Sur en favor del desarrollo, para tener voz propia en el mundo y frenar la presión del Norte.
Se trata de la primera cita entre naciones africanas y sudamericanas, organizada gracias a la iniciativa de Brasil y Nigeria, a la que acudieron los presidentes de Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Surinam y Guyana.
Los mandatarios adoptaron la Declaración, la Resolución y el plan de acción de Abuja, en los cuales detallan los terrenos de cooperación para la reforma de la ONU, la reanudación de las negociaciones de la OMC y la creación de un banco afro-sudamericano, entre otras cosas.
También determinaron que la próxima cumbre se celebrará en Venezuela en 2008, ya que tendrá carácter bianual.
Esta cumbre es "un nuevo capítulo de las relaciones Sur-Sur" y "una nueva geografía política es posible si actuamos juntos", afirmó Luiz Inácio Lula da Silva en la apertura de la cumbre, que se celebró en la capital nigeriana.
El líder libio, Muamar Kadhafi, vestido con traje tradicional blanco, llamó a formar "una alianza poderosa, porque de lo contrario, habrá una laguna con consecuencias graves para el Sur", y denunció las "grandes presiones del Norte al Sur".
El presidente nigeriano, Olusegun Obasanjo, anfitrión del evento, dijo esperar que la cumbre inicie "una cooperación duradera" entre ambos continentes "para mejorar las condiciones de nuestros países".
El presidente libio, Muamar Kadhafi, agregó que cada país debe tener un escaño en el Consejo de Seguridad, para darle legitimidad, mientras que el boliviano, Evo Morales, pidió el retiro de tropas de Irak. Abuja, AFP