Las diferencias entre Bolivia y EEUU sobre la coca se reflejaron en la disputa por la permanencia y el retiro de un cuadro alusivo a este cultivo de la sede de la reunión de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), en el hotel Los Tajibos de Santa Cruz.
Este fue el preámbulo del debate que se iniciará hoy a raíz de la presentación de la estrategia de lucha contra el narcotráfico diseñada por el gobierno de Evo Morales, bajo el principio de cocaína cero y respeto al cato de coca, que implican 3.200 hectáreas en la zona del Chapare.
La disputa por el cuadro tensionó la reunión. En la obra, en primer plano, aparecen dos manos que juntas sujetan un gran puñado de hojas de coca, como si se las estuviese ofreciendo al espectador.
La delegación de EEUU solicitó que las pinturas sean retiradas del lugar porque la coca está penalizada y se deriva en droga. La respuesta del Gobierno boliviano fue inmediata, “los cuadros se quedan porque en Bolivia la hoja de coca para el consumo tradicional es legal. Destaca en la imagen el color verde”.
Este pequeño y fugaz episodio muestra la contraposición de visiones y el reflejo del complejo debate que implica la temática.
Aunque la reunión de la CICAD no será determinante, permitirá medir la percepción de los 32 países restantes sobre la nueva estrategia boliviana que habla de la revalorización, industrialización y exportación del cultivo.
El objetivo de ambas naciones, según se informó, es buscar apoyo de los países restantes, a su respectiva percepción acerca del modo en que se debe trabajar con los cultivos de la hoja de coca excedentarios, principal elemento para fabricar cocaína.
Según advirtió ayer a La Razón una alta fuente gubernamental, “las visiones acerca de la coca están planteadas y son públicas por lo que actualmente se está dialogando para ver qué tratamiento se le da, y cuál es la tendencia, si una o la otra”. Bolivia, según la fuente, expondrá en la plenaria los mayores elementos para lograr respaldo a su política.
El subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental de EEUU, Charles Shapiro, rechazó la coca excedente y descartó apoyar estrategias antinarcóticos que no contemplen la reducción.
En Bolivia hay más de 25 mil has de coca, según NNUU.