El alcalde de El Alto, Fanor Nava, admitió ayer que existe presión de las organizaciones sociales de la ciudad, a favor y en contra, de la adjudicación de la administración del botadero de la comunidad Ingenio a la empresa Colina.
Explicó que las juntas vecinales observaron la contratación de la empresa argumentando que hay una mal antecedente con el servicio de barrido que realizó Colina durante un año, en cambio los sindicalistas y gremiales están a favor del contrato.
“Estoy preocupado por la actitud que toman las organizaciones, unas a favor del contrato y otras en contra. Por lo pronto, he pedido que el equipo legal realice una revisión detallada del documento, porque debe ser totalmente favorable al municipio”.
El anterior martes un grupo de dirigentes de la COR ingresó a la sesión del Concejo alteño y ejerció presión para que se apruebe, de forma inmediata, el borrador del contrato que fue enviado por el Ejecutivo. El documento se aprobó pero con nueve observaciones, lo que provocó el reclamo de los dirigentes.
El miércoles, la dirigencia vecinal y el Comité de Vigilancia se reunieron con representantes de la comuna para que les informen sobre las bases del contrato. Ellos rechazan la firma de la adjudicación, por lo que se movilizarán.