La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de la OEA, expresó ayer su preocupación por la difícil situación en la que se encuentran las personas encarceladas en Bolivia, de las que cerca del 75 por ciento no tienen sentencia ejecutoriada, y por las precarias condiciones de infraestructura y salubridad que presentan casi la totalidad de los centros penitenciarios.
La CIDH expresó su profunda preocupación por el elevado porcentaje de personas sin sentencia condenatoria que se encuentran privadas de libertad en Bolivia y que corresponderían a aproximadamente 75% de los 7.682 internos en las cárceles del país, según datos de octubre del 2006.
Observó con suma preocupación que las precarias condiciones de infraestructura, salubridad y seguridad carcelaria agravan más la situación de hacinamiento observado durante las visitas a la cárcel de San Pedro y al Centro de Orientación Femenina Obrajes. La Comisión resalta que en la cárcel de San Pedro, por ejemplo, el nivel de hacinamiento llega a aproximadamente 500% de la capacidad de ese penal.
Se pudo verificar la ausencia de criterios de separación y clasificación de las personas privadas de libertad por categorías.
Se registró el encarcelamiento de niños menores de 18 años de edad juntamente con adultos, en violación a la Convención Americana. La Comisión también observó la presencia de familiares, esposas o compañeras de los internos, y en particular niños, niñas y adolescentes, hijos de las personas privadas de libertad, conviviendo con sus familiares en San Pedro y Obrajes.
Se destaca que la convivencia con la familia en las cárceles puede constituir una alternativa positiva desde el punto de vista de la rehabilitación y la resocialización de las personas privadas de libertad. Washington, ABI