La Iglesia ve a la democracia en riesgo y exige seguridad COMUNICADO • Dicen que existe un vacío de responsabilidad sobre lo ocurrido en San Francisco y piden a las partes abrirse al diálogo.
LUEGO DEL ATAQUE • Es el grupo de gente que permaneció en San Francisco el martes, luego de intervenir la huelga.
Desde tres lugares del país, la Iglesia Católica expresó ayer su preocupación por el futuro de la democracia y pidió garantías para los movimientos huelguistas, luego que un grupo de manifestantes atacara el martes la iglesia de San Francisco, donde se cumplía el séptimo día de una huelga de hambre que, encabezada por el escritor Juan Claudio Lechín, exige aprobar por 2/3 de voto las reformas constitucionales.
Esos hechos han “puesto en evidencia un claro vacío de responsabilidad y omisión por parte de quienes tienen la obligación de velar por la seguridad y respeto a los derechos básicos de las personas”, señala parte de un comunicado de la Conferencia Episcopal Boliviana leído en La Paz por el secretario general de esa entidad, monseñor Jesús Juárez.
El prelado agregó que “la Iglesia es consciente de los cambios profundos que necesita el país”, pero apuntó que éstos deben realizarse “con cordura, madurez y consenso, sin menospreciar a los que piensan distinto, por una Bolivia más digna, justa y fraterna”.
En el mismo sentido, en Santa Cruz, el obispo Sergio Gualberti pidió que se busque un consenso entre las partes en conflicto. “Urge la paz, un desarme espiritual, un diálogo abierto. En estos temas políticos y sociales nadie tiene la verdad absoluta, pero hace falta que ambas partes puedan ceder para encontrar soluciones”.
En Sucre, la Iglesia se pronunció mediante monseñor Perci Galván, vicario de la Diócesis de esa capital, quien lamentó los hechos sucedidos en la iglesia de San Francisco y recordó que los templos siempre se caracterizaron por ser lugares de respeto y seguridad, por lo que condenó la actitud de los movimientos sociales y demandó seguridad.
El comunicado de la Iglesia leído en La Paz reflexiona además a las partes en conflicto para que superen sus distanciamientos mediante el diálogo. Por un lado, pide a los gobernantes “cumplir con responsabilidad y pertinencia la tarea encomendada”, mientras que a los sectores sociales les demanda “una actitud de respeto, acercamiento mutuo y escucha sincera”. También les pide “despojarse de posturas egoístas e intransigentes”.
Las autoridades eclesiásticas reclamaron por la seguridad de todos los movimientos en huelga de hambre u otros que se manifiesten en forma pacífica.
“En diversos momentos decisivos de la historia boliviana, la huelga de hambre ha sido tomada como medida extrema y pacífica para la expresión de demandas que no podían canalizarse por otros medios; en ese marco, sus dependencias, al igual que de otras entidades, han prestado una valiosa asistencia humanitaria, independiente de intereses políticos y siendo reconocidos y respetados por todos los sectores”, afirma el comunicado de la Iglesia Católica.
Casi al mismo tiempo, el vicepresidente Álvaro García Linera garantizó públicamente la seguridad de los huelguistas, no obstante criticar el ingrediente político de sus medidas. Mientras, la Policía informó que el martes su fuerza fue rebasada.