La Iglesia Católica lanzó este jueves un vehemente llamado para que el gobierno de Evo Morales y la oposición cesen la violencia, alcancen acuerdos y alejen el espectro de "división, dolor y muerte" del país.
"En nombre de Dios hago un vehemente llamado a todos los ciudadanos en especial a quienes están con responsabilidades de gobierno así como entidades cívicas y sociales" a que depongan sus posiciones antagónicas por el control de la Asamblea Constituyente, dijo el cardenal boliviano Julio Terrazas.
El prelado deploró que los brotes de violencia de las últimas horas en La Paz y Santa Cruz, polos del conflicto, infundieron "miedo en la población".
"Existe el riesgo de que desborden en conflictos que podrían traernos división dolor y muerte", advirtió.
El Cardenal urgió a "garantizar el ejercicio de las libertades públicas y derechos fundamentales, vencer la desconfianza mutua, desterrar el recurso a toda clase de violencia y volver a la cordura, al diálogo sincero y constructivo con miras al bien común".
Les pidió en tono encarecido zanjar las diferencias en la Asamblea Constituyente que "debe volver a ser el espacio de articulación de un verdadero pacto social en que las organizaciones políticas coloquen a Bolivia por encima de interese particulares y tomen libremente las decisiones según su conciencia antes que consignas de cualquier índole".
El llamada del Cardenal está en el marco de los enfrentamientos y ataques mutuos entre quienes exigen que el texto de la constitución sea aprobado por dos tercios de la votación y los seguidores del oficialismo que aprobó que sea con el 50 por ciento más uno de los asambleistas.
Ambos sectores mostraron posiciones extremas entre el martes y esta mañana ya que una turba irrumpió en una huelga de hambre en La Paz, luego un grupo de jóvenes cruceños atacó la sede de la Central Obrera Regional que apoya al MAS. Ayer un grupo de colonos afines al partido de gobierno retuvo durante horas al prefecto de La Paz y esta mañana nuevamente hubo violencia cuando un grupo en Santa Cruz atacó la oficinas del canal de televisión del Estado.
Pese a esa situación de tensión, a nivel de los partidos políticos las posiciones se flexibilizaron porque los diputados de la oposición levantaron el piquete de huelga de hambre instalado en el hemiciclo, así permitieron que el Congreso sesione, sin embargo ese acto se suspendió hasta mañana, a la espera de que los senadores opositores tomen similar actitud.
El vicepresidente y presidente nato del Congreso, Alvaro García, pidió porque baje la tensión y paralelamente surgieron algunas propuestas desde el MAS y sus aliados para discutir el tema de los dos tercios para la aprobación del texto constitucional. Redacción central y AFP