Los jóvenes europeos están perdiendo el apetito sexual debido al miedo a no cumplir con las expectativas creadas por los ideales de belleza actuales y a problemas de producción de testosterona, en el caso de los varones.
A esta conclusión llegaron los expertos participantes en el Noveno Congreso de Medicina Sexual que concluyó ayer en Viena, tras tres días de debates en los que destacaron la importancia de una vida sexual satisfactoria para la salud física y mental.
"Cada perturbación (de la sexualidad) tiene consecuencias dramáticas para la calidad de vida", advirtió el médico austríaco Siegfried Meryn.
Según Meryn, la pérdida en la producción de la hormona de la testosterona, que revelan diversos estudios sobre la sexualidad de los europeos, está ocasionada por el estilo de vida de actual.
Especialmente la falta de movimiento influye doblemente en este fenómeno, pues además de incidir en el metabolismo y la producción hormonal, tiene también como consecuencia que la persona se siente mal por su aspecto físico. Viena, EFE