Un hombre fue condenado a 20 años de cárcel después de haber sido hallado culpable de violar y embarazar a su hija.
El acusado negó la comisión del hecho, pero la declaración de la víctima fue contundente y logró convencer al tribunal, conformado por dos jueces técnicos y tres ciudadanos.
La abogada Rosa Ribera contó que los abusos contra la menor se venían dando desde que ella tenía 13 años (ahora tiene 14).
La última vez que la violó fue el 21 de mayo del 2005. En esa oportunidad, la hermana menor de la víctima encontró a su padre semidesnudo sobre la chica. Inmediatamente salió a buscar a su madre y le contó todo. Cuando llegaron a la casa, el hombre había escapado.
La víctima fue llevada hasta un médico forense y éste estableció que la niña tenía defloración antigua y, además, estaba embarazada de cinco meses. Lamentablemente el recién nacido murió debido a una enfermedad. Santa Cruz, El Nuevo Día