El cardenal Julio Terrazas, “en nombre de Dios” y de la Iglesia Católica, desde Santa Cruz hizo un vehemente llamado a los sectores en conflicto por los dos tercios de voto en la Constituyente, a deponer actitudes intransigentes y volver al “diálogo sincero”.
La invocación del Cardenal, quien estuvo acompañado por obispos de Santa Cruz, se dio en un momento en el que el conflicto político se agudiza, particularmente en esa capital, donde se registraron hechos de violencia como la toma de instalaciones de Impuestos Nacionales.
El llamado “en nombre de Dios” lo dirigió en particular al Gobierno, los movimientos cívicos y sociales que animan un conflicto a raíz de sus posiciones irreductibles sobre la defensa de los dos tercios y la mayoría absoluta en la Constituyente.
El Cardenal se manifiesta a favor de un “compromiso de garantizar el ejercicio de las libertades públicas y los derechos fundamentales, vencer la desconfianza mutua, desterrar el recurrir a toda clase de violencia y volver a la cordura, al diálogo sincero y constructivo con miras al bien común”.
El presidente, Evo Morales, jefe del MAS, insiste en la aplicación del sistema mixto de votación en el proceso de construcción del nuevo pacto social y cuestiona a quienes exigen los dos tercios de voto apelando a huelgas de hambre.
Unidad Nacional (UN), partido del constituyente Samuel Doria Mediana, inició una huelga de hambre que al momento sumó a los cívicos y prefectos de Beni, Ernesto Suárez; Pando, Leopoldo Fernández; Tarija, Mario Cossío, y Santa Cruz, Rubén Costas.
“Coloquen a Bolivia por encima de intereses particulares, tomen libremente las decisiones según su conciencia, antes de consignas de cualquier índole”, reflexionó el Cardenal en alusión a los 255 constituyentes, quienes fueron elegidos para redactar la nueva Carta Magna del país.
Además, pidió “juicio razonable de lo bueno y lo posible superando posiciones extremas, busquen los puntos de encuentro y unidad, antes que las diferencias que dividen”.
El arzobispo de Cochabamba, Tito Solari, también se pronunció a favor de la paz y el diálogo, para “evitar un enfrentamiento fratricida” entre bolivianos.
“Invocamos a los que tienen autoridad y a todos los ciudadanos a que ejerzan su propia responsabilidad frente al futuro de la nación”, dijo y llamó a no fomentar la “escalada de violencia”, concluye el pronunciamiento.