Luego de tres días de reuniones y deliberaciones, ayer, cerca de las 16.00, en el coliseo del Instituto Americano de la ciudad de Cochabamba, la Cumbre Social por la Integridad de los Pueblos cerró sus mesas de discusión e hizo conocer sus conclusiones.
La Cumbre Social determinó condenar las políticas neoliberales que fueron “impuestas en su momento en varios países de Sudamérica por los EEUU”.
La reunión de organizaciones sociales contó con la presencia de unos tres mil representantes de agrupaciones sindicales y pueblos indígenas de Argentina, Bolivia, Brasil Colombia, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Chile, Venezuela, México, Canadá y EEUU.
El documento señala en partes salientes que “las políticas económicas, como los Tratados de Libre Comercio (TLC) o el Acuerdo de Libre Comercio de la Américas (ALCA), planteadas por el gobierno de Washington no serán admitidas por las organizaciones de la región”. Recomendó a gobiernos y Estados rechazar la firma de posibles acuerdos para aplicar esas iniciativas.
Se rechazaron también las “supuestas políticas antiterroristas y de seguridad de EEUU”. Recomendaron que la región, bajo sus principios, vivencias e ideologías, construya sus propios “ejes de seguridad, siempre con la inclusión de las organizaciones sociales, que tienen mucho que decir al respecto en el tema”.
Las mesas de trabajo demandaron “mayor educación, salud y el derecho a la tierra”. Saludaron “los cambios a favor de las clases más desfavorecidas en Bolivia, como la nacionalización de hidrocarburos y el fin del latifundio”.
Otra de las conclusiones tiene que ver con la recuperación de los recursos naturales para los pueblos y los ciudadanos.
Varias mesas condenaron la actitud de algunos medios que “manipulan la información a favor de algunos grupos... olvidándose de su compromiso con la verdad y la sociedad”. Redacción Cochabamba