La policía brasileña acusó ayer por "exponer al peligro una aeronave propia o ajena" a los estadounidenses Joseph Lepore y Jan Paladino, retenidos en el país desde que el jet que pilotaban chocó en setiembre con un Boeing 737 de la línea Gol, cuyos 154 ocupantes murieron.
La acusación, en una investigación aún en curso de instrucción, no impidió que Lepore y Paladino pudieran regresar este mismo viernes a EEUU, según exhibió la televisión local luego del interrogatorio al que fueron sometidos en la sede de la Policía Federal en Sao Paulo.
La tipificación del delito es en forma "culposa" (sin intención de provocar el accidente), y la pena que le corresponde es de dos a cinco años de prisión.
Tras declarar por siete horas ante los comisarios federales, Ramón Almeida Silva, Cuiabá (capital de Mato Grosso, centro oeste, donde ocurrió el accidente) y Rubens Maleiner, de Brasilia, ambos pilotos se dirigieron al aeropuerto de Guarulhos bajo fuerte protección policial.
Allí evitaron el contacto con la prensa y partieron hacia EEUU en un vuelo contratado.
El el interrogatorio, Lepore y Paladino estuvieron acompañados de dos abogados y de asesores del Consulado de EEUU en Sao Paulo. Sao Paulo (Brasil), AFP