El Equinoccio, cuna de rock, se cierra con Atajo y Llegas Despedida • Después de 15 años de impulsar bandas como Deszaire y Quirquiña, el “Equi” desaparece. El último concierto será el sábado 16.
EL LOCAL DEL ROCK • El edificio de la Av. Sánchez Lima 2191 fue la sede del Equinoccio desde 1999. Su logo, en la fachada.
“La baja asistencia de público a la oferta rockera nos lleva a cerrar el Equinoccio, después de 15 años”, anuncia Ricardo Zelaya, propietario del “boliche” que se convirtió en impulsor del rock nacional gracias a la Marathón rock, concurso que descubrió a grupos como Deszaire, Quirquiña, Los Tocayos y Oz.
La despedida llegará con cuatro conciertos, la próxima semana: el miércoles 13 tomarán el escenario las bandas Unit, Sleep Alice, Elemental y Sickness; el jueves será el turno de Hate, Sick y Chamán; el viernes cantará Atajo y el sábado, Llegas.
“Tras el cierre del Socavón, el escenario del rock fue el Equinoccio, que ahora se cierra y eso hace reflexionar sobre el momento que vive el rock nacional: hay buenos grupos jóvenes, pero que no llegan a formar un público”, opina el “Grillo” Villegas.
Para el propietario, Zelaya, el fenómeno no obedece a la calidad de la música joven. “Los grupos no están ni peor ni mejor que otros años; lo que pasa es que el público o no quiere pagar un cover o pierde el interés por la oferta. En esta coyuntura, el rock es el que sufre las consecuencias”.
Lo cierto es que el sábado, con el recital del “Grillo”, terminarán 15 años de historia que empezaron el 2 de diciembre de 1992, cuando el Equinoccio se inauguró como boliche cultural con una muestra de pintura de Mario Conde. Aquel pequeño local de la Cañada Strongest acogía veladas de literatura y teatro.
“El Equinoccio surgió de forma casual con expectativas menores. Éramos varios socios, cinco o seis, ninguno tenía mucha plata. Abrimos el primer local donde funcionaba antiguamente Las Yolas, un antro medio raro, oscuro, de onda pesada”, cuenta Zelaya.
En 1993, el Equinoccio se trasladó a la calle Belisario Salinas, entre 20 de Octubre y 6 de Agosto, donde la capacidad había subido a 200 personas. Allí se armaron grandes conciertos con grupos como Wara, Altiplano, Black Jack y la Drago Blues Band. En esa época, el boliche se orientaba al canto latinoamericano con recitales de artistas como Emma Junaro, Jenny Cárdenas, Manuel Monroy, Vicente Feliú (Cuba) y Lito Nebia (Argentina).
En 1997 el Equinoccio apostó por el rock presentando a los consagrados Llegas y Octavia y a nuevas bandas. En pleno auge, el 23 de abril de 1998, la casona de la Belisario Salinas se derrumbó. Felizmente, sin dejar heridos. Así, el “Equi” se trasladó al local de la Sánchez Lima, que lo acogerá por una semana más.
El 2001 nació la Marathón Rock, que en cinco años llegó a presentar hasta a 70 grupos por gestión. El concurso, que se ha vuelto parte del movimiento rockero, ha descubierto bandas como Deszaire, Quirquiña, Los Tocayos, Oz y El último cocalero.
“El Equinoccio precisa una pausa; se debe cerrar, pero no descartamos el continuar con la Marathón”, concluye Zelaya.
EL PROGRAMA FINAL
Miércoles 13 • Actuarán las bandas Unit, Sleep Alice, Elemental y Sickness.
Jueves 14 • Subirán al escenario del Equinoccio los grupos locales: Hate, Sick y Chamán.
Viernes 15 • El rock urbano de la banda Atajo estará en el penúltimo concierto.
Sábado 16 • Rodrigo “Grillo” Villegas y su banda Llegas protagonizarán el último recital.