“Año par, mes par y día par, qué mejor fecha para unir nuestras vidas para que ninguno de los dos quede impar”, dice Maribel, mientras sus padres la acicalan en la parroquia de Santo Domingo de esta ciudad para casarse.
Ella ha sido una de las decenas de novias que ayer se casaron en vísperas de la Nochevieja.
Muchos de los matrimonios realizados ayer llevaban consigo la tradición de empezar el año nuevo con pareja. “Es buena fecha porque así vamos a empezar el Año Nuevo juntos y vamos a ser felices siempre”, afirma un novio.
Sólo entre las 9.00 y las 12.30, al menos 60 parejas cruzaron el Puente de las Américas al lado de sus padrinos y familiares. “Es tradición porque así vamos a aprender a caminar juntos por la vida, aunque sea difícil”, explica René Quenallata llevando en brazos a su flamante esposa, desde el lado de Sopocachi hacia el de Miraflores.
La tradición de casarse en día par hizo que los sacerdotes de las iglesias del centro de la ciudad bendigan parejas sin descanso.
La parroquia Corazón de María unió a siete parejas en sagrado matrimonio; María Auxiliadora en El Prado, a cuatro; La Merced casó a cinco parejas; la Iglesia de Santo Domingo fue la más concurrida por los enamorados que llegaron a 13 parejas. “Casarse en año par, mes par y día par es de buena suerte” dice Lidia minutos antes de subir al altar.
Muchas de las parejas que unieron sus vidas ayer reservaron el espacio en la iglesia desde hace cuatro meses, algunos incluso medio año antes. “Es buen mes para casarse, además es año par y así no nos vamos a separar nunca”, comentó emocionado Wálter, tras haber aceptado a Olga como su legítima esposa.
Luego del paseo, los principales salones de fiesta de la ladera oeste estuvieron repletos.