El Gobierno da inicio a la salida de Aguas del Illimani Ayer, la empresa retiró los letreros de todos los predios donde operaba en La Paz y El Alto. La disolución del contrato se dará hasta el miércoles. Se prevé que la transición a la nueva compañía tomará de tres a seis meses.
“Aguas del Illimani. Más agua, más vida” era la leyenda que se leía en el enorme letrero que hasta ayer se exhibía en el ingreso de las oficinas de esta empresa ubicadas en Villa Fátima. Con el retiro de los logotipos y letreros de AISA comenzó el proceso de salida de esta compañía del país.
La disolución del contrato con la empresa de aguas debió efectuarse la semana pasada.
Sin embargo, el ministro del Agua, Abel Mamani, explicó que la postergación se debió a inconvenientes administrativos de los organismos multilaterales para tratar el tema. “Hemos tropezado con fechas no adecuadas para trabajar, ése ha sido el motivo para el retraso. Pero la salida de Aguas del Illimani es un hecho”.
Agregó que una muestra de ello fue el retiro de carteles, logotipos y letreros en los predios que administraba en La Paz y El Alto.
Mamani calculó que hasta el miércoles los organismos multilaterales resolverán los trámites administrativos pendientes y se procederá a la disolución del contrato para hacer oficial la salida de Aguas del Illimani.
Tras la disolución del contrato, comenzará un periodo de transición que durará de tres a seis meses, en el cual la compañía de servicios de agua potable y alcantarillado para La Paz y El Alto será administrada por el Estado, a través de un fideicomiso que manejará el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).
Además, funcionará una comisión encargada de estructurar a la nueva empresa que será administrada por los municipios y tendrá control social.
El ministro garantizó la permanencia de la planta de trabajadores en la compañía. Aunque aclaró que durante la transición, el Estado nombrará a gerentes interinos. Una vez que se constituya la nueva compañía, se lanzará una convocatoria pública para contratar a los titulares.
Sobre las deudas de AISA con los organismos multilaterales, la autoridad explicó que los créditos fueron gestionados por gobiernos para ser ejecutados a través de la empresa. “Según los informes, estas obras han llegado a la población, por lo tanto es el Estado quien se encargará”.
AISA contrajo deudas por 16 millones de dólares, de los que resta pagar 9,5 millones. Mamani indicó que la nueva empresa seguirá cancelando esta deuda. Anticipó que el Ejecutivo logró que la tasa de interés baje de 8,8 a 4,5 por ciento. “Esto le va a ahorrar a la nueva empresa unos 1,5 millones de dólares en intereses”.
Altas fuentes del Ejecutivo informaron a La Razón que, entre capital de inversión y utilidades, AISA tenía 25 millones de dólares, de los cuales sólo recuperará unos cinco millones. Los otros 20 millones se quedarán en el país.