Bulgaria y Rumanía festejaron ayer su ingreso en la Unión Europea (UE), 17 años después de la caída del comunismo, un acontecimiento histórico para ambos países que tendrán que continuar las reformas para reducir la brecha que les separa de los otros 25 países miembros.
Sofía acogió ayer mismo a los altos responsables europeos que celebraron en la medianoche la adhesión rumana en Bucarest, como el presidente del Parlamento europeo, Josep Borrell, el comisario de Ampliación de la UE, Olli Rehn, y el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, cuyo país asumió también ayer la presidencia de la UE.
“Con Rumanía y Bulgaria que se unen a nosotros hoy, creamos una Unión (Europea) de casi 500 millones de ciudadanos”, dijo el presidente de la Comisión Europea, el portugués José Manuel Durao Barroso, en un mensaje de video difundido en ambas capitales.
Mientras que en la capital rumana, conciertos de música rock y pop marcaron este “acontecimiento histórico”, como lo definieron las personalidades presentes de ambos países, Sofía festejó su ingreso en la UE con un gigantesco espectáculo de luz y sonido y con la suelta al cielo de cientos de globos con la frase Welcome Europe. Decenas de miles de personas se congregaron en la plaza de la Revolución de Bucarest para hacer una gigantesca “Ola de la alegría”.
Rumanos y búlgaros pueden desde ahora ir al resto de países de la UE tan sólo con su documento de identidad, pero necesitan un visado para las estancias superiores a tres meses en el espacio Schengen. Además, tienen restricciones para trabajar en la mayoría de antiguos países miembros, como Reino Unido, Francia, España, Irlanda, Hungría, Dinamarca y Austria.
Por el contrario, la libre circulación de mercancías con el resto de la UE está en vigor desde la 1.00 local de ayer. Sofía, AFP
Punto de partida
Pobreza • Rumanía y Bulgaria entran como los más pobres de la Unión Europea. Entre los dos superan los 30 millones de habitantes, pero su Producto Interior Bruto (PIB) conjunto apenas llega al 1% de la UE.
Observación • Bruselas vigilará durante tres años los esfuerzos de ambos gobiernos en materia de justicia y de lucha contra la corrupción. Sofía tuvo que cerrar a regañadientes dos reactores nucleares obsoletos.