En España hallan 100 kilos de explosivos sin detonar El Presidente del Gobierno español visitó ayer el lugar del atentado en el aeropuerto de Barajas. Dijo que ETA no conseguirá nada, ni intimidará.
En el lugar • El presidente del Gobierno Español, José Luis Rodríguez Zapatero, conversa con los bomberos, en Barajas.
La policía autonómica halló ayer unos 100 kilos de explosivos cerca de un automóvil en la provincia norteña de Vizcaya, cinco días después del atentado en el aeropuerto de Madrid que dejó un muerto y 26 heridos.
La dinamita fue hallada en un barril cerca del vehículo abandonado en las afueras del pueblo vasco de Amorebieta, y estaba conectada con una mecha para ser detonada, dijo un portavoz de la policía autonómica vasca.
La policía que patrullaba la zona notó que ese vehículo llevaba varios días estacionado en el mismo lugar, y detectó manchas sospechosas en su interior.
El 23 de diciembre, la Policía halló un alijo de armas cerca de Amorebieta con unos 50 kilos de explosivos. El hallazgo de ayer fue posible gracias a datos recabados de esa investigación anterior, dijeron las autoridades.
Horas antes, el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, había visitado el lugar del atentado en el aeropuerto de Barajas y había advertido a la proscrita banda armada vasca ETA que su gabinete y la ciudadanía no serán intimidados.
La ETA “nada va a conseguir, a nadie va a intimidar”, dijo Rodríguez Zapatero tras visitar el estacionamiento, donde pereció un inmigrante indocumentado ecuatoriano y las autoridades temen que otro ecuatoriano desaparecido haya corrido la misma suerte. Además, el atentado dio al traste con los planes del presidente del gobierno de llegar al fin negociado de la violencia etarra.
Rodríguez Zapatero, que acudió al lugar cinco días después de la explosión tras sus vacaciones navideñas, agregó que “la energía que tengo para ver la paz es hoy aún mucho mayor”, aunque no dio a conocer su nueva estrategia para lograrlo ni las medidas inmediatas que adoptará.
La explosión en Barajas mató al ecuatoriano Carlos Alonso Palate, de 35 años, y su cadáver fue recuperado el miércoles. Sus familiares explicaron que Palate estaba dormido en su vehículo cuando estalló la bomba.
Los allegados a Palate obtendrán del gobierno español más de 300.000 dólares de indemnización por haber sido víctima de un ataque terrorista. Madrid, AP