La empresa Aguas de Illimani S.A. (AISA), que hasta el jueves operaba el servicio de agua potable y alcantarillado sanitario en las ciudades de El Alto y La Paz, asegura que invirtió 66 millones de dólares en los más de nueve años que trabajó.
Un comunicado de prensa enviado ayer, informa que el monto se ejecutó en varios proyectos que permitieron dejar “una empresa saneada económica y financieramente, además de 400 empleados calificados y especializados que garantizan el normal trabajo del servicio público”.
Agrega que actualmente existen 245.375 conexiones de agua potable en La Paz y El Alto y 175.908 instalaciones de alcantarillado sanitario en ambas ciudades, pero especifica que la cobertura de la empresa alcanzó a 113.108 en agua y 81.779 en alcantarillado, en nueve años.
El boletín también detalla que se realizaron 28.000 análisis de agua potable en las redes de distribución el 2006, y más de 500 exámenes de calidad del líquido que sale de la planta de aguas servidas de Puchucollo (El Alto).