El cerco que desde el último jueves soporta la administración del prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, es el costo político que debe pagar, según el presidente Evo Morales, por haber apoyado la “independencia” de Santa Cruz.
El 14 de diciembre, en un cabildo convocado por la Prefectura ante miles de personas, Reyes Villa dijo “adelante Santa Cruz y su independencia” y aunque un día después el Prefecto expresó que fue un lapsus y que se refería a la “independencia administrativa”, ayer el presidente Morales sostuvo que las declaraciones independentistas de la autoridad cochabambina, no gustaron y que ahora tienen su efecto en las organizaciones sociales.
El jueves, 40 organizaciones sociales de Cochabamba, al mando de la Central Obrera Departamental, marcharon y pidieron la renuncia “voluntaria” de Reyes Villa, “por haberse alejado de los intereses de Cochabamba y por apoyar a la oligarquía cruceña”.
Morales calificó de ”error político” al apoyo de Reyes Villa a la independencia cruceña. Lamentó que algunos prefectos, en vez de hacer una gestión pública, “se abocan más al tema político-partidario y eso les está perjudicando”. Agregó que la soberbia, la prepotencia y el doble discurso no es aceptado por nuestro pueblo y ese es problema del Prefecto.
Reyes Villa acusó varias veces al Gobierno de ser el organizador de las protestas en su contra. Al respecto, Morales precisó “si hubiera un concurso de acusadores, el Prefecto ganaría la medalla de oro”. Redacción Cochabamba