Los dictadores no siempre saldan cuentas con la justicia Gandhi dijo que los dictadores parecen invencibles, pero al final siempre terminan cayendo. Sin embargo, muchos de éstos quedaron impunes.
Días de temor en Chile • Augusto Pinochet camina por las calles de Santiago, en esta foto de septiembre de 1973.
Algunos terminaron en la cárcel, otros fueron descuartizados por su propio pueblo. Algunos tuvieron suerte y llevaron una vida tranquila y placentera en el exilio u ocupando posiciones de poder en las tierras que regentearon.
El líder independentista indio Mohandas K. Gandhi dijo que los dictadores “parecen invencibles, pero al final siempre terminarán cayendo”. Esas palabras no siempre han sido ciertas.
El ruso José Stalin, el norcoreano Kim Il-Sung, el chino Mao Zedong, el español Francisco Franco y el sirio Hafez Assad murieron en el poder. Asimismo, el albanés Enver Hoxha y Augusto Pinochet, antes de entregar el poder, lograron acuerdos que les permitieron cómodas jubilaciones. Sin embargo, en el caso del ex dictador chileno, la justicia derogó los acuerdos y lo acusó de diversos delitos, por lo que pasó sus últimos años bajo arresto.
La justicia que se le ha aplicado a los tiranos ha sido dispar.
El ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic fue llevado ante los tribunales de La Haya para responder por los crímenes de su gobierno, pero murió de un infarto al corazón antes de conocerse el veredicto de su caso.
El liberiano Charles Taylor ha sido acusado de crímenes de guerra en Sierra Leona, pero aún no se le ha iniciado un juicio, y el panameño Manuel Noriega cumple desde 1989 una condena de 40 años en una prisión federal de Miami, sentenciado por lavado de dinero y narcotráfico.
El gran tirano de la historia, Adolfo Hitler, se suicidó antes de que las tropas soviéticas pudieran capturarlo en 1945 cuando se desmoronaba el Tercer Reich.
Pol Pot y su régimen del Jemer Rojo fue responsable por la muerte de hasta dos millones de personas en Camboya. Murió en la selva, poco antes de que su movimiento lo entregara a una corte internacional.
Para los dictadores, las ansias de poder conllevan enormes riesgos. El precio de mantenerse en la cúspide puede llegar a ser muy alto. Durante casi 25 años, Nicolae Ceausescu rigió los destinos de Rumania con mano de hierro. Pero en 1989, él y su esposa Elena fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento, poco después de una rebelión militar.
Y el caso más reciente es el de Saddam Hussein, que gobernó Irak con mano de hierro durante años, antes de tener que ocultarse tras perder el control del país después de que fuerzas de EEUU y otros países invadieron Irak. Fue capturado y enjuiciado, y finalmente murió ahorcado. AP
Hugo Banzer En Bolivia
El golpe • El 21 de agosto de 1971, Hugo Banzer Suárez derrocó a Juan José Torres y gobernó Bolivia hasta julio de 1978.
Dictadura • El gobierno de Banzer formó parte del Plan Cóndor en Sudamérica, formulado junto a Augusto Pinochet.
El juicio • En 1980, el entonces diputado Marcelo Quiroga planteó un juicio de responsabilidades que nunca prosperó.
Demócrata • Pese a los siete años de dictadura, Banzer fundó ADN y fue elegido presidente constitucional de Bolivia.