Sara (42), que pidió ayuda para rehabilitarse de su adicción a las drogas, ya tiene un centro a donde acudir. Ayer en la tarde, la asociación benéfica cristiana Remar Bolivia le ofreció ayuda. Ella es adicta a las drogas desde sus 23 años.
El director de Proyectos llamó ayer a La Razón a nombre del presidente de Remar, el pastor Paulo Pino. Dijo que ella recibirá toda la rehabilitación y reinserción a la sociedad; además, al final del proceso, podrá tener un trabajo.
Sara (su nombre verdadero se guarda en reserva) domina cinco idiomas y tiene tres profesiones, pero hace 19 años probó la cocaína y en adelante su vida cambió. Por su problema no puede ver a sus tres hijas, vive en la calle hace 13 años, “soy una chica de la Eguino”.
Su terapia tendrá sobre todo una base espiritual, conocerá a Jesucristo. Será trasladada a Santa Cruz o a Cochabamba, pues debe salir del medio donde estuvo.
Este medio tomó contacto con ella gracias a un oficial de Radio Patrullas 110, quien le prometió ayuda. Ayer, La Razón presentó su historia. Hoy volverá a ser contactada para que mañana pueda ingresar al centro de rehabilitación.