Ayer surgió otra oferta para Sara (42), quien pidió ayuda para rehabilitarse, pues es adicta a las drogas desde hace 19 años.
El Centro Vida, que tiene su oficina central en Sopocachi, de La Paz, también ofreció la rehabilitación y reinserción a la sociedad a Sara (su nombre verdadero se guarda en reserva), que actualmente vive en la calle y deambula por la Illampu y la plaza Eguino.
Remar Bolivia hizo la oferta el domingo, pero dependerá de ella a qué centro quiere acudir.
El domingo, La Razón contó la historia de Sara, quien pidió ayuda a un oficial de Radio Patrullas 110 para encontrar un centro de rehabilitación, y éste acudió a este medio de comunicación.
Sara probó la cocaína a sus 23 años. Con tres hijas y a sus 29 tuvo que salir de su domicilio en Calacoto. Su problema obligó a su familia a echarla de casa y dejar a sus hijas a cargo de su mamá y hermano. Ella contó que la vida en la calle es dura, que una de las cosas que más le costó fue bolsear (pedir alimentos y comer en bolsas). “Yo no podía, le pedía a mis amigos un plato y una cuchara, porque me daba asco tomar la sopa de una bolsa”. Según Sara, sus amigos hacían todo lo posible para entregarle un plato. Por ejemplo, cortaban botellas de plástico y sacaban cucharas de donde sea. “Eran lindos, pero al final tuve que acostumbrarme y bolsear”.
Sara dijo que para una persona drogadicta hay tres caminos: el cementerio, la cárcel o un centro de rehabilitación.