El presidente Evo Morales, quien estuvo ausente del país durante las últimas horas por el viaje que realizó a Nicaragua, ofrecerá en el curso de esta mañana una conferencia de prensa en la que se espera, fije su posición respecto a la crisis del valle que derivó en enfrentamientos entre ciudadanos, que dejaron dos muertos y alrededor de 130 heridos.
El Jefe de Estado retornó esta madrugada y de inmediato sostuvo reuniones con el círculo más estrecho, entre los que se cuenta el vicepresidente Alvaro García Linera, quien el jueves lamentó que el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, haya viajado a La Paz dejado la sede de sus funciones en momentos de conflicto.
García Linera también prometió sanciones para las personas que resulten responsables de la muerte del cocalero, quien fuera abatido por un arma de fuego en Cochabamba, aunque optó por no mencionar qué acciones se tomarán en el caso de la muerte del joven de 22 años, quien fue linchado y tiene cortes de machete, según reportes preliminares de la Policía.
Pese a las recriminaciones mutuas, entre el Gobierno y el prefecto Reyes Villa, la Conferencia Episcopal y el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, emitieron un comunicado en el que piden diálogo y paz en el país.
En las próximas horas Albarracín y representantes de la Iglesia se trasladarán a la ciudad del valle para canalizar alternativas de diálogo.
Ante el desborde de la violencia el Cochabamba, la Central Obrera Boliviana pide la renuncia de la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz Alá, por su falta de capacidad logística para evitar los enfrentamientos.
El secretario general de esta organización sindical, Felipe Machaca, dijo que la COB declaró duelo nacional por las víctimas de esos hechos luctuosos ocasionados por la intolerancia tanto del Gobierno como del Prefecto de Cochabamba que en vez de buscar la concertación buscaron el enfrentamiento. Redacción central y ANF