El título corresponde a una hermosa poesía del poeta chuquisaqueño Gonzalo Gantier Gantier, que deprimido por la situación de su país, que es también el nuestro, escribió a fines del siglo pasado un verso cuyo texto reproduciremos in extenso.
Como podrán apreciar, la situación no sólo que no ha cambiado, sino que se ha agravado en el último año, precisamente en un momento en el que todos creímos que por fin empezaría un cambio para mejorar la vida de todos los bolivianos, buscando la reivindicación de los pobres y no el revanchismo de unos que no vivieron en la época que llaman de sometimiento, contra aquellos que tampoco vivieron durante ese tiempo.
En vano fueron los abrazos de fin de año, ni los deseos de paz y de unidad expresados por todas partes. Parece que la meta fuera la confrontación generalizada. Estamos convirtiendo a este pobre país en un lugar donde no hay ni Dios ni ley, o donde se pretende imponer una ley a la medida de oscuros y sectarios intereses. Autoridades legalmente constituidas quieren ser destituidas por la fuerza de la demagogia y de las organizaciones sociales, hábilmente manejadas por el propio Gobierno que sin embargo levanta todos los días el nombre de la democracia.
´Los saltos de las banderas agitadas en las calles, con herrumbres de muchachos y la asfixia de soldados dañando los lagrimales. La coca, que es cocaína, con uniformes rasgados y la gente limosnera llorando en todas las calles. Tienen armas en sus manos, en sus dedos, en sus callos, perfumados de rencores, de envidias, de desengaños, patinando en las veredas y en todas las bocacalles. La solución en el grito, lejos de las realidades. ¡Ésa es Bolivia, mi patria! Una Bolivia que sufre porque no puede encontrarse. Una patria desgarrada donde muy pocos trabajan, sólo el reclamo y la queja con palabras disfrazadas, con bloqueos en las calles y las voces agresivas con las manos levantadas. Los otros son responsables yo no respondo de nada. Destruyo lo que hizo el otro porque a mí me da la gana. Soy el pueblo con derechos pero sin responsabilidades. Es la nueva democracia donde no hay autoridades. Es la masa que no piensa la que impera en todas partes. Una Bolivia en los montes, en los llanos y en los valles. Una Bolivia que muere ¡y es necesario salvarla!´ *Gastón Solares Á. es empresario privado y escribe desde Sucre.
Provocar
Los luctuosos sucesos de Cochabamba han causado una herida en el cuerpo de Bolivia, que no será fácil, ni rápido, cerrar. Al mismo tiempo han ocasionado un uso desmedido del verbo provocar
No al lenguaje de la violencia
¿Los muertos de Cochabamba podrán hacer entender que se está jugando peligrosamente con el lenguaje de la violencia? Cuando el verbo incita a la violencia, ésta se puede descontrolar, eso lo ha demostrado Cochabamba.
“La popularidad de los movimientos”
“Los movimientos populares” es una combinación de términos que en Bolivia viene adquiriendo categoría de sagrario, cuando la verdad es que nadie sabe cuán populares son los tales movimientos, ni si popularidad alguna tiene movimiento.
El drama de los migrantes
Las migraciones no son una novedad y las hubo desde siempre. Desde la antigüedad que tenemos memoria de ellas. Migraron pueblos enteros, por guerras, hambre, o también por cataclismos.