El MAS admite que sabía que podían producirse muertes REVELACIÓN • El senador Antonio Peredo aseguró que por ese motivo, sacar a las FFAA habría sido un error, porque los habrían responsabilizado de los fallecidos. La Fiscalía dice que investigará.
EL CONTROL • La Policía Militar resguardó el cabildo que llevaron adelante ayer los sectores sociales en la plaza 14 de Septiembre, de Cochabamba. Al ingresar al lugar, fueron aplaudidos.
El senador por el MAS Antonio Peredo reconoció ayer que su partido sabía que podía estallar un enfrentamiento con muertos en Cochabamba, y que sacar antes a las Fuerzas Armadas hubiese sido un error porque habrían responsabilizado a los uniformados de las consecuencias.
“Hubo fallas, fundamentalmente de parte de la Prefectura (de Cochabamba). Si ustedes toman en cuenta las informaciones que se han proporcionado se ha detenido a personas vinculadas a la Prefectura con armas en la mano”, señaló el legislador.
Luego, complementó que “estas personas van a ser encausadas por el Ministerio Público. Yo creo que la violencia estaba preparada en ese sentido y sacar a las Fuerzas Armadas en el primer momento para que (las FFAA) sean responsables de heridas, de violencia, hubiera sido mucho más grave”, advirtió.
El jueves, la Policía fue rebasada por el enfrentamiento anunciado entre grupos de cívicos que apoyaban al prefecto Manfred Reyes Villa contra sectores sociales que pedían la renuncia de la autoridad departamental. Este hecho causó la muerte de tres personas y dejó al menos 125 heridos.
Según informó el vicepresidente Álvaro García Linera el jueves, la orden para que la Policía Militar salga a reforzar a la institución Verde Olivo, se emitió después de las 17.00 horas, cuando ya se habían reportado oficialmente a dos víctimas fatales.
Las fricciones y las amenazas mutuas entre ambos grupos comenzaron dos días antes, pero la Policía no se reforzó. El jueves, se desató el enfrentamiento y se produjeron las muertes.
El inspector general de la Policía, Fernando Peláez, en un contacto con este medio, reiteró que la Policía cumplió con su trabajo. “Pusimos a disposición el 100% de nuestros recursos humanos en Cochabamba, pero definitivamente fuimos sobrepasados por la enorme cantidad de gente que se enfrentó”, aseveró.
Por otra parte, tres días después de que el comandante de la Policía, general Miguel Vásquez, ratificó que la institución obedecía solamente al mando del Presidente, durante un encuentro con la prensa, ayer, Evo Morales señaló que ante “la ausencia de una autoridad departamental, decidí, instruí, pedí a las Fuerzas Armadas y a la Policía dar seguridad a toda la población, sin distinción de ninguna clase social”.
No se refirió a la muerte del joven Cristian Urresti, quien era sobrino de un funcionario de la Prefectura y era parte del grupo que se enfrentó a los cocaleros y campesinos. Pero, en alusión al deceso del cocalero Juan Tica Colque y otro cocalero, el Presidente dijo que “la gente pobre, la gente del campo, permanentemente es maltratada, es torturada y, como ayer, asesinada”.
Por ello, solicitó a las autoridades judiciales “una profunda investigación para acabar con esta clase de injusticias, porque la historia se repite contra algunos sectores que luchan por la unidad y por sus reivindicaciones”.
Peredo también pidió que se investigue este tema. “El Ministerio Público debe tomar el asunto inmediatamente y aplicar la justicia en todos estos casos, no se trata de decir que una persona merece más justicia y consideración que otra persona”.
En ese sentido se pronunció también el fiscal general de la República, Mario Uribe, quien confirmó que se ha dispuesto que se inicien las diligencias necesarias para los hechos que tengan “relevancia penal”, durante los enfrentamientos registrados en Cochabamba. Por otra parte, instó a las autoridades nacionales y departamentales a que “ejerciten todas las acciones necesarias para evitar que re produzcan nuevos enfrentamientos”, como también, convocó a las instituciones, que en otros momentos “álgidos para el país” trabajaron como conciliadores, “puedan interponer sus mejores oficios en búsqueda de la paz”.
Según reportó la agencia AFP, Cochabamba amaneció ayer militarizada y con sus calles casi vacías. El aeropuerto y las principales plazas y puentes estaban bajo el control de militares de la séptima división de ejército y policías antimotines. Mientras que al mediodía, en tanto se realizaba un cabildo de los sectores sociales en la plaza 14 de Septiembre efectivos de las Fuerzas Armadas, resguardaron el sector, donde se encuentra el edificio de la Prefectura, con equipo antimotines.
La Fiscalía anunció una investigación
El fiscal general de la República, Mario Uribe, anunció ayer una investigación sobre todos los hechos que hayan alcanzado “relevancia penal”, como la muerte de tres personas, durante los enfrentamientos registrados el jueves en Cochabamba entre grupos de cívicos y campesinos.
“El Ministerio Público de la nación, preocupado por los hechos en los que se registraron enfrentamientos entre hermanos bolivianos, siendo éste el órgano constitucional encargado de la defensa y respeto de los derechos humanos como son: el derecho a la vida, al honor, al patrimonio público y privado, en ejercicio legítimo de sus atribuciones constitucionales y legales, ha dispuesto que se efectúen las diligencias necesarias a los fines de la investigación de los hechos de relevancia penal, a efecto de establecer la responsabilidad de quienes corresponda, de conformidad a lo establecido en el artículo 124 de la Constitución”, dijo.
Por otra parte, instó a las autoridades nacionales y departamentales, “a evitar nuevos enfrentamientos entre ciudadanos bolivianos y que busque el acercamiento entre las partes en conflicto”, señaló la autoridad. Redacción Sucre
Policía se cuadra a los sectores
La Policía paceña, para convencer a un grupo de manifestantes que rodearon el hotel Europa, la noche del jueves, para protestar contra cinco prefectos opositores, hicieron ingresar a un grupo de representantes para que comprueben que las autoridades ya habían abandonado el lugar.
El jueves, los miembros del denominado Comité del Pueblo de la plaza de Los Héroes, rodearon el hotel Europa, con el objetivo de evitar la salida de los prefectos de cinco departamentos que supuestamente estaban reunidos en ese lugar. Según un informe de la Policía paceña, los prefectos de la oposición abandonaron esas instalaciones a las 17.00 horas, antes del inicio de la mencionada movilización. La Policía sólo los convenció, luego de que los invitó a ingresar a los ambientes del hotel, para que comprueben que las autoridades ya no estaban.
“Ingresamos y constatamos con los administradores que los prefectos ya no estaban ahí”, dijo el comandante departamental, Manuel Saavedra.
La guerra anunciada
Quema • El lunes, la Prefectura de Cochabamba fue quemada por un grupo de personas que exigían la renuncia del prefecto Manfred Reyes Villa. Poco antes, la Policía había intentado detenerlos para lo que les lanzó gases lacrimógenos. Por ese hecho, la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, anunció la destitución del comandante departamental, que después fue frenada por el presidente Evo Morales.
Bloqueos • El martes, los sectores afines al MAS bloquearon todos los accesos a Cochabamba, lo que generó malestar en la población.
Marcha • Ese mismo día, el Comité Cívico convocó a una marcha por la paz, cuya concentración estaba marcada en la plaza de Las Banderas.
Reacción • Los cocaleros se adelantaron a los cívicos y ocuparon la mencionada plaza.
Salida • Por la tarde del miércoles, cientos de jóvenes salieron a las calles para marchar y recuperar el espacio perdido, con bates de béisbol, palos y escudos de madera, pero la Policía logró contener el enfrentamiento.
Amenaza • Los jóvenes que se manifestaron amenazaron a los cocaleros con un enfrentamiento si no dejaban la plaza hasta el mediodía del jueves.
Campesinos • Los movimientos sociales no se movieron del lugar. Al menos unas 500 personas mantuvieron una vigilia en el lugar.
Enfrentamiento • Ambos bandos se enfrentan y rebasan a la Policía. El saldo es de tres muertos y al menos 125 heridos. Luego, intervienen las FFAA.