La reunión sostenida el jueves entre los prefectos de seis departamentos, en La Paz, culminó sin consensos, no cumplió sus objetivos y se desarrolló en medio de extrema tensión.
El prefecto paceño, José Luis Paredes, narró ayer que el encuentro empezó a las 16.10, con la presencia de las autoridades de Santa Cruz, Rubén Costas; de Beni, Ernesto Suárez; de Tarija, Mario Cossío, de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, y su persona. Leopoldo Fernández, de Pando, se unió tres horas más tarde.
La cita empezó en el hotel Europa, pero luego se trasladó a un domicilio particular, ante la llegada de decenas de representantes de los sectores sociales, que se apostaron en el hospedaje criticando su actitud separatista y la supuesta protección al Prefecto de Cochabamba.
Paredes aseguró que solicitó a sus homólogos visitar al Presidente interino para solucionar el conflicto, “ahí se originó una discusión, unos decían que por ningún motivo se podían reunir con el Gobierno y otros apoyaban. Tres prefectos creíamos que era pertinente hacerlo, los otros no”.
Pasadas las 19.00 horas elaboraron un documento de cuatro puntos, que no pudo ser impreso y que se llevó el Prefecto de Tarija, con quien acordaron que este viernes se haría público, pero éste no fue presentado públicamente.
El primer punto establecía la defensa de la democracia sobre todas las cosas; el segundo, hacer todos los esfuerzos y el compromiso para mantener la unidad del país; como tercero anunciaban que, de persistir los conflictos, elevarían una queja a los organismos internacionales; el último decía que, si un Prefecto renunciaba, lo harían todos, exigiendo lo propio al Presidente, para luego llamar a elecciones.