La Asamblea aún es vital, pero se juega su supervivencia Desde su instalación, el avance de la Asamblea Constituyente ha sido casi nulo. Con distintos matices, dos constituyentes y dos analistas dicen que esta instancia es todavía necesaria para introducir cambios en el país.
PLENARIA DEL VIERNES • La imagen muestra un amague de enfrentamiento entre constituyentes oficialistas y opositores.
Han transcurrido poco más de cinco meses desde la instalación de la Asamblea Constituyente y sus avances han sido escasos. Pese a ello y con distintos matices, dos constituyentes y dos analistas coinciden en la necesidad de que esta instancia siga funcionando. Uno de ellos sostiene que este mes será el decisivo para la supervivencia de la Asamblea.
Desde el 6 de agosto de 2006, los constituyentes tomaron cuatro meses para discutir un reglamento de debates que, a la fecha, no termina de hallar consenso. El punto neurálgico es el sistema de votación para aprobar la nueva Carta Magna; pues mientras el oficialismo se empeña en un sistema de voto por mayoría absoluta, la oposición insiste en los dos tercios de voto.
A decir del asambleísta y jefe de UN, Samuel Doria Medina, si durante este mes no se destraba la Asamblea Constituyente, cada vez será creciente el pedido de disolución de la instancia.
Mientras, la constituyente del MAS, Mirtha Jiménez, sostuvo que, si bien el Ejecutivo cumplió con la mayor parte de la agenda trazada, se requiere ´el sello´ de la Asamblea para evitar que los cambios sean transgredidos.
Por su parte, el abogado Juan Carlos Urenda sostuvo que la Constituyente es la única instancia donde se pueden realizar los cambios radicales a la Carta Magna y donde se podrá consolidar el pedido de autonomía.
Finalmente, el sociólogo Ricardo Paz advirtió que no se debe confundir el rol de la Asamblea Constituyente, puesto que ello sería un error letal, no para el Gobierno, sino para todo el país.
El proceso
6 de agosto • El presidente Evo Morales inaugura la Asamblea Constituyente en la capital de la República. Un día antes, la masista Silvia Lazarte es elegida presidenta de esa instancia.
1 de septiembre • En medio de agresiones y el polémico accidente del constituyente Román Loayza (MAS), los oficialistas se imponen y aprueban el reglamento general en grande.
3 de octubre • Tras recuperarse, Román Loayza retorna a la Asamblea y logra, por unos instantes, sensibilizar a oficialistas y opositores. Se produjo ´el milagro de Román´.
17 de noviembre • Estalló el conflicto más grave del año en la Asamblea, a partir del disenso por el sistema de votación (dos tercios o mayoría) dentro de esa instancia.
Avances • La Constituyente tiene un reglamento que no goza de consenso. Aún no hay acuerdo para la votación. A la fecha no se ha visto ni un artículo de la nueva Carta Magna.
Las preguntas urgentes
1 El Primer Mandatario dijo que cuenta con los mecanismos para hacer los cambios que requiere el país desde el Ejecutivo. Por otra parte, la Asamblea Constituyente no logra consolidarse. Teniendo en cuenta esto, ¿es realmente necesaria la continuidad de la Asamblea?
2 ¿Valió la pena que haya enfrentamientos y movilizaciones en el país por más de una década para lograr una Asamblea Constituyente que, en este caso, se instaló hace poco más de cinco meses y hasta el momento no ha logrado ponerse de acuerdo y sus avances son escasos?
3 Se han planteado temas importantes en el contexto nacional, entre ellos las autonomías, la tenencia de tierras, la reelección presidencial. ¿Cuáles de ellos podrían ser resueltos sin la necesidad de la Asamblea Constituyente? ¿Cuáles deben resolverse en el marco de esta instancia?
4 Según la Ley de Convocatoria, a los constituyentes les quedan siete meses para aprobar la nueva Carta Magna. ¿Usted cree que va a ser posible que los 234 artículos que conforman la Constitución Política del Estado van a poder ser aprobados hasta el próximo 6 de agosto?
Los entrevistados
SAMUEL DORIA MEDINA Empresario. Jefe de Unidad Nacional (UN). Constituyente plurinominal por el departamento de La Paz.
1 Enero es el mes decisivo • Primero fue el Vicepresidente que dijo que la Asamblea Constituyente es el talón de Aquiles del Gobierno. Después, el presidente Morales dice que ya no tiene fe en la Asamblea. Eso demuestra que pensaban que la Constituyente iba a ser una reunión del MAS, donde iban a imponer los cambios. Creo que si no se resuelve la Asamblea en enero, cada vez van a ser más las voces que pidan que se disuelva. Se necesita la Asamblea para llevar adelante los cambios que requiere el país. A fines de enero vamos a cumplir seis meses de Asamblea, y si en seis meses no hay acuerdo, no va a quedar otra que disolverla.
2 Hay que esperar hasta el final • El resultado de una Asamblea Constituyente se ve al final. Es como un partido de fútbol, el resultado es lo que cuenta. Entonces, si el 6 de agosto tenemos una nueva Constitución Política del Estado (CPE) que refleje los cambios que necesita el país, vamos a poder decir que se cumplió y que valió la pena el esfuerzo. Pero si el Gobierno persiste en su interés de hacer su Constitución y no una Constitución para todos los bolivianos, veremos que el Poder Ejecutivo se rifó la gran oportunidad de llevar adelante estos cambios.
3 Aún hay esperanza • A raíz de que la Asamblea Constituyente empieza a dejar de ser una esperanza para muchos bolivianos, se ha empezado a hablar, por ejemplo, de que el tema de las autonomías se podría resolver con una ley especial en el Congreso. Y se ha sugerido que muchos cambios se los podría hacer en la Constitución con el procedimiento establecido. El problema es que los cambios en la Constitución, si no son totales a través de una Asamblea, tardan por lo menos dos gestiones en llevarse a cabo. Yo todavía no creo que es bueno empezar a ver cómo se podría sustituir la Constituyente, yo estoy abocado a salvarla en enero.
4 Cuando hay acuerdo, se avanza rápido • No hay duda de aquello. En lo que vamos trabajando, cuando hay acuerdo, cuando hay voluntad de resolver las cosas, hubo días en los que hemos aprobado hasta 20 artículos. Entonces, si es que hay voluntad, si es que hay interés y si es que hay un ambiente democrático, de concertar, se llega a acuerdos, se resuelve. Habrá días en los que se va a poder aprobar muchos artículos y habrá otros artículos que nos tomarán una semana. Pero gran parte de los artículos se van a aprobar por consenso, por unanimidad.
MIRTHA JIMÉNEZ Constituyente uninominal del MAS por la circunscripción 33 (Oruro). Subjefa de la bancada de este partido.
1 Es el espacio de refundación del país • La Asamblea Constituyente es un proceso de larga lucha de los movimientos sociales, del pueblo que ha sufrido las consecuencias de un Estado neoliberal excluyente y colonial. Entonces, no se puede abandonar este proceso cuando se constituye en el candado que se va a poner a los procesos estructurales de cambio precisamente con la nueva Constitución Política del Estado (CPE). Yo creo que el espacio de la refundación es este escenario, es la Asamblea Constituyente y creo también que está articulado al proceso de transformaciones profundas del gobierno del presidente Evo Morales.
2 El enfrentamiento fue por la desigualdad • Este país ha estado enfrentado no por causa del MAS ni de los movimientos sociales, sino porque no ha habido igualdad, porque no ha habido una buena disposición de nuestros recursos naturales, porque no ha habido desarrollo, porque ha habido discriminación. Los problemas los ha causado una clase política que nos ha gobernado durante 181 años. Creo firmemente que vale la pena, que hay una firme convicción en el pueblo, en nosotros que hemos venido a construir esta Constitución, que vamos a continuar aquí, pero vamos a avanzar porque es una decisión de la mayoría de los bolivianos.
3 El sello del cambio es la Asamblea • El Gobierno ha avanzado mucho en varios aspectos, como la recuperación de los hidrocarburos, el avanzar hacia una nueva Ley de Tierras con una redistribución justa, medidas sociales que van en beneficio de la mayoría de la gente. Se está avanzando hacia profundas reformas estructurales. Hay muchas cosas que se pueden hacer sin la Asamblea Constituyente. Por supuesto que el Presidente puede hacer estos cambios desde el Gobierno, pero será la Asamblea Constituyente la que le ponga el sello por muchos años para que estas reformas estructurales no sean violadas por la clase política.
4 Habrá coincidencia si se quiere cambiar lo malo • Creo y espero que la mayoría de los que estamos aquí hemos venido a cambiar todo lo malo que ha pasado en el país. Creo que vamos a coincidir en muchas cosas, como en profundizar los derechos o en el acceso a beneficios universales. Si no, la historia los juzgará, porque si siguen trabando incluso los temas que profundizan la democracia, yo creo que vamos a encontrar dificultades en algunas cosas. En la manera, por ejemplo, de disponer de nuestros recursos naturales, en la visión sobre las autonomías (...) También el tema de la tierra es importante y tendrá que consolidarse en la Asamblea.
JUAN CARLOS URENDA Abogado. Es parte del Consejo Preautonómico cruceño. Responsable del Estatuto para las autonomías.
1 Es importante para las autonomías • Por supuesto que la continuidad de la Asamblea Constituyente es muy importante. Especialmente en lo que proponemos, la transformación del Estado hacia las autonomías departamentales, consideramos que el funcionamiento de la Asamblea Constituyente debe cumplir su mandato de ley, porque es la mejor instancia en la que se puede transformar radicalmente la Constitución Política del Estado (CPE). Los que buscamos la autonomía buscamos un cambio radical en la Constitución, por eso para nosotros es muy importante la continuación de la Asamblea Constituyente.
2 La Asamblea evitó conflictos • Yo creo que la Asamblea Constituyente es un proceso que no se lo puede considerar al margen de la realidad boliviana que es tan complicada, y es un proceso que se entiende solamente si se entiende la complejidad de la sociedad boliviana. No pudiera uno pretender que en este país de tantas complicaciones sociales, la Asamblea Constituyente se fuera a manejar como una isla. La Asamblea es un reflejo de lo que es la compleja sociedad boliviana. Claro que todo esfuerzo valió la pena, yo creo que la Asamblea Constituyente ha funcionado como una válvula de escape para evitar muchos más conflictos.
3 Las autonomías no pueden estar al margen • Todos los temas que sean solucionables a través del cumplimiento de la ley y el cumplimiento del Estado de Derecho pueden resolverse sin la Asamblea (...) Pero las autonomías no pueden verse al margen de la Constituyente porque se necesita un cambio radical en la Constitución. No puede verse al margen porque si no, no habría autonomías. El tema tierras es más fácil solucionarlo con el cumplimiento de la ley. Para este tema no se necesita realmente una modificación constitucional, porque la Asamblea no le va a entregar tierras a nadie, está para dictar una norma constitucional.
4 Al paso que va, será difícil • No sé si podrán aprobar todos los artículos, eso es como tratar de adivinar mediante una bola de cristal. Debiera ser así, pero a este paso es difícil (que lo hagan).
Bolivia requiere de manera urgente y desesperada de una refundación del pacto social. El ciclo del nacionalismo revolucionario, que signó los últimos 50 años de vida republicana, ha llegado a su fin. Un nuevo paradigma societal empieza a tomar forma y debe ser la Asamblea Constituyente el ámbito donde reciba su ropaje formal.
El Gobierno no debe confundir las cosas. El pueblo ha hecho su parte para zanjar el escollo de la ingobernabilidad política, pero ello no significa que la querella de la crisis estatal se haya resuelto. En realidad existen ahora las condiciones para enfrentarla con decisión.
Lo peor que nos podría suceder es que el Gobierno se engañe y crea haber recibido un mandato que hace innecesaria la Asamblea Constituyente y caiga en la fácil tentación del autoritarismo. La gente quiere renovar el contrato social entre todos. Eso debemos hacer en ese escenario de consenso.
La Asamblea Constituyente no gobernará, no legislará, no fiscalizará, ni juzgará nada ni a nadie. La Asamblea Constituyente tiene como única y exclusiva misión la reforma de la Constitución Política del Estado. Por lo tanto es indispensable tener claridad en el rol que jugará la Asamblea Constituyente. No es un instrumento más del poder, sino un escenario de deliberación pacífico y democrático donde pactar. Debemos entender que si alguien pierde en la Asamblea Constituyente, todos habremos perdido.
La Asamblea Constituyente va a reconstruir el Estado, no la Nación. Bolivia no está en cuestión; está en debate el pacto, el contrato social, las reglas del juego, pero no la vigencia del país. Aquí nadie va a ´refundar´ Bolivia y el creer aquello puede conducirnos a una confusión letal. Alguien podría llegar a pensar que la Asamblea Constituyente ´no sirve´ porque en seis meses no ha producido la revolución esperada y desecharla, dejándonos, en consecuencia, absolutamente inermes ante la segura catástrofe social que sobrevendrá a la imposibilidad de una resolución concertada de la crisis de Estado que padecemos.