Alrededor del mundo, una nueva generación de mujeres consolida su presencia en los círculos del poder. Segolene Royal, Hillary Clinton y Nancy Pelosi son algunas de las nuevas figuras.
Texto: Redacción • Fotos: EFE / AFP
La reina Elizabeth en Inglaterra, Cleopatra en Egipto y María Antonieta en Francia, dejaron su huella en la historia gracias al protagonismo que, cada una en su tiempo, ejercieron en una de las actividades que tradicionalmente es dominada por el sexo masculino: la política.
En la actualidad, el perfume femenino se hace sentir con más fuerza en los pasillos del poder con la presencia de una nueva generación de mujeres líderes que impulsan un nuevo equilibrio de poder político entre ambos sexos.
Es el caso de la francesa Segolene Royal, la argentina Cristina Fernández o de la estadounidense Nancy Pelosi, quienes podrían unirse pronto a la canciller alemana Ángela Merkel o la presidenta chilena Michelle Bachelet.
Estas mujeres representan a algunos de los países más poderosos del planeta. A todas ellas se les reconoce fuerza y astucia, las dos premisas básicas para ejercer el poder, en opinión del escritor renacentista italiano Nicolás Maquiavelo, uno de los referentes principales de la teoría política.
Y si existe alguna mujer que ha demostrado a lo largo de su carrera astucia, ésa es la francesa Segolene Royal (53), impulsora de una renovación del socialismo de su país, sin rumbo ni liderazgo desde la dura derrota en las elecciones presidenciales de 2002.
Este año, Royal —cuyo padre no creía en el derecho de la mujer a la educación, como ella misma confesó en una biografía— podría convertirse en la primera mujer en llegar al Palacio del Elíseo.
La emergencia de las mujeres en la política también se materializó este año con el nombramiento de la demócrata Nancy Pelosi al frente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, lo que la convierte en la tercera persona más poderosa del país, tras el presidente y el vicepresidente.
Pelosi (66) es la primera mujer en la historia de ese país que preside la Cámara Baja y será la segunda en la línea de sucesión presidencial, por detrás del vicepresidente Cheney. La legisladora —hija de una activista feminista— saltó a la política a los 47 años, cuando el más joven de sus cinco hijos acabó la secundaria.
A ella se suma la senadora demócrata Hillary Clinton —esposa de Bill Clinton, ex mandatario estadounidense— quien se perfila como principal candidata demócrata para los comicios presidenciales de 2008 en Estados Unidos.
En América Latina, la ola feminista representada por la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, podría reforzarse con la probable candidatura a las presidenciales argentinas de 2007 de la senadora Cristina Fernández, esposa del actual presidente de ese país, Néstor Kirchner, a la que los analistas reconocen carisma e inteligencia.
Mujeres dirigentes
El protagonismo de las mujeres líderes alrededor del mundo se aceleró igualmente en centros de poder social o empresarial, como la directora de la multinacional de refrescos Pepsi Co, Indra Nooyi, una mujer nacida en la ciudad de Madrás (India) que ha sido considerada por algunos medios como ´la niña prodigio de la India´.
Con 50 años, Nooyi forma parte desde el 2006 del selecto club de las 12 empresarias más poderosas del mundo, ocupando el segundo puesto, según la revista Fortune. ´Las mujeres que llegan a la cima tienen que trabajar más duro que los hombres´, declaró a la prensa estadounidense.
Las palabras de Nooyi cobran fuerza al constatar que las mujeres dirigentes son todavía una ínfima minoría. Lo demuestra el hecho de que actualmente sólo hay 11 presidentas o jefas de gobierno (cuatro europeas, una americana, tres africanas, una en Oceanía y dos de Asia) de los 192 países miembros de la ONU.
Entre ellas se encuentran la canciller alemana Ángela Merkel; la presidenta de Finlandia, Tarja Jalonen; la presidenta de Irlanda, Mari McCaleese; la presidenta de Chile, Michelle Bachelet; la primera ministra de Mozambique, Luisa Diogo y la primera ministra de Corea del Sur, Han Myung.
Igualmente, aunque hay 46 países en el mundo en que el Jefe de Estado es un rey, emperador, o en sus variedades orientales, emir o sultán, sólo tres mujeres ejercen esa representación: las reinas Isabel de Inglaterra, Margarita de Dinamarca y Beatriz de Holanda.
En el ámbito europeo, todavía existe la primacía de los hombres sobre las mujeres en la sucesión al trono en Reino Unido, Mónaco y España, aunque en este último país hay consenso entre las fuerzas políticas para acometer una reforma constitucional y eliminar esa discriminación entre sexos.
El desfase entre mujeres y varones en los centros de poder político también se evidencia en que apenas un 16 por ciento de los parlamentarios de todo el mundo son mujeres, según datos publicados por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Los estados nórdicos europeos son precursores en igualdad, gracias al ejemplo de la llamada ´dama de hierro´, la primera ministra británica Margaret Thatcher, que gobernó el país europeo desde 1979 y hasta 1990.
El contraste en el tema de igualdad lo ponen los países musulmanes, donde las mujeres aún carecen de derechos fundamentales, a pesar de que en Pakistán, Benazir Bhutto fue primera ministra.
En América Latina, presidentas precursoras fueron la panameña Mireya Moscoso (1999-2004), la nicaragüense Violeta Chamorro (1990-1997), la boliviana Lydia Gueiler (1979-1980) y la argentina María Estela Martínez de Perón (1974-1976) y otras, por breves periodos, como fue el caso de la ecuatoriana Rosalía Arteaga (1997).
“El mundo va mejor desde que hay mujeres”, dijo la cantante Madonna para expresar su apoyo a Michelle Bachelet y a Segolene Royal, ambas de perfiles políticos y personales con puntos en común. Con datos de EFE, www.eleconomista.com y www.wikipedia.com