En El Alto linchan a presunto ladrón Vecinos alteños mataron a un hombre que habría sustraído garrafas y a otro joven lo enviaron al hospital por defenderlo. En el Valle agredieron a dos que intentaban robar.
EN COCHABAMBA • Estos dos hombres intentaron robar la moto. La gente lo evitó, los golpeó, pero la Policía llegó.
Tres delincuentes con el mismo seudónimo delinquen en el país. Uno de ellos, el Pajla murió ayer víctima de un linchamiento. Cerca de las 03.00, esa persona fue encontrada cuando cargaba dos garrafas de GLP entre la calle 29 y avenida La Florida, de Villa Tunari, en El Alto.
Los vecinos no lo conocían y comenzaron a interrogarlo. Según se cuenta en el lugar, él reconoció que robó esas garrafas de una casa de la zona y por eso la gente tomó la justicia en sus manos y lo sentenció a morir a golpes.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de El Alto, coronel José Heredia, informó que personal de Laboratorio y de Homicidios de la FELCC se constituyó en el lugar a las 06.30 para verificar el posible linchamiento.
Sobre la acera estaba el hombre, de unos 40 a 45 años, tendido de costado en el piso y junto a él un joven de 19 que aún respiraba.
Heredia señaló que los resultados del primer examen médico realizado al supuesto ladrón indicaban que él murió por politraumatismos, policontusiones y por un Traumatismo Encéfalo Craneal (TEC). Mientras, Óscar Mamani Aluri (19) presenta TEC y rotura de los huesos de la nariz.
Mamani habría estado en estado de ebriedad y al ver que estaban golpeando a una persona trató de ayudarla sin saber que se trataba de un linchamiento. La gente pensó que era un cómplice y sin hacer preguntas también lo golpeó.
Actualmente él se encuentra en la Clínica El Complejo, de la zona de Ferropetrol, cerca de Villa Tunari, en la urbe alteña.
El cuerpo del supuesto delincuente fue trasladado a la morgue del Hospital de Clínicas para determinar las causas de la muerte y con las impresiones digitales, su identidad.
Según Heredia, la persona era conocida como el Pajla, pero para determinar su verdadero nombre se necesita comparar sus huellas digitales, pues existen tres Pajlas en el país, en Cochabamba, en Oruro y en La Paz.
Por la tarde, todavía se tomaban declaraciones a los vecinos de Villa Tunari para determinar y encontrar a los culpables, ya sean los instigadores o los que propinaron la paliza a esas personas.
Sin embargo, hay pocas esperanzas en la Policía, debido a que los vecinos suelen hacer un pacto de silencio sobre el o los responsables. “Nos va a costar determinar qué pasó o encontrar a los culpables. Van a tener que volver a declarar, hacer las ampliatorias”.
En El Alto, en menos de 10 días se produjeron dos linchamientos. Cuando se consultó a Heredia por qué se habría producido el hecho, dijo que “es una preocupación que tenemos nosotros. Hemos tenido en todo el 2006 dos linchamientos y en los primeros 15 días del año otros dos... Queremos saber las causales para que la gente decida hacer justicia por mano propia... Seguro mañana (hoy) tendremos una reunión. Parece que aflojamos un poco el servicio de patrullaje”. Heredia precisó que no se trataba de justicia comunitaria.
Al mediodía de ayer, en la ciudad de Cochabamba, casi se dio otro linchamiento. Dos personas intentaron quitar una motocicleta a una mujer en la calle Bolívar, cerca a la 25 de Mayo.
La mujer gritó y los transeúntes se agruparon para saber qué sucedía. Cuando vieron a los ladrones los golpearon hasta que la Policía intervino. Uno de los dos hombres estaba ensangrentado, y cuando el oficial intentó arrestarlo se puso agresivo y tuvo que recibir otros golpes más. La Policía se llevó a los dos detenidos a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen.
“Queremos saber las causales para que la gente decida hacer justicia por mano propia”. (Cnl. José Heredia, comandante de la FELCC de El Alto)
El primer caso
El Alto • El 5 de diciembre, en la zona Santiago II de la urbe alteña, a las 04.00, fueron hallados en flagrancia tres individuos intentando entrar a una carnicería. Dos huyeron, pero uno no lo logró. Gregorio Édgar Copa (42) fue golpeado y arrastrado dos calles hasta la cancha donde fue encontrado muerto y colgado de los pies.