El ministro de Defensa, Wálker San Miguel, informó ayer que no todos los aviones de la Fuerza Aérea Boliviana están asegurados.
“En los últimos 10 años, la FAB ha sufrido recortes en este rubro. Tiene aseguradas sus aeronaves que realizan servicio de pasajeros. Es decir, las de Transportes Aéreos Militares (TAM). Las aeronaves operativas no están asegurados o lo están parcialmente. Esta situación hace que un accidente implique la pérdida de material de vuelo”.
Sobre la posibilidad de una pérdida de más de 100 mil dólares por el siniestro acaecido el sábado en Tarija, en el que fallecieron ocho personas, señaló que “ si la responsabilidad es por error humano, y hablamos de una hipótesis, ésta recae sobre el piloto, él debería responder por un daño civil, pero ya fallecido, este hecho se convierte en un drama para la familia aeronáutica”.
Señaló que hay una investigación que determinará qué es lo que ocurrió. Mientras, el comandante de la FAB, Luis Trigo, descartó que se haya tratado de fallas técnicas e indicó que “parecería que fue una falla humana, por la poca experiencia del piloto”. Complementó que al menos 26 aviones no están asegurados.
San Miguel explicó que esta situación se dio porque después de septiembre de 2001, cuando se registró el atentado a las torres gemelas, en Nueva York (Estados Unidos), el costo de seguro de aeronaves se ha triplicado. Y la Fuerza Aérea, no solamente boliviana, sino también de otros países de la región, tuvieron que reducir los seguros. “A esto se suman otros recortes previos, para no incumplir salarios y otras obligaciones. Para recuperar el rol preponderante y la soberanía, necesitamos un fondo de los hidrocarburos para las FFAA”.