Una querella contra el dirigente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto, Nazario Ramírez, presentada por el asesor legal de Prefectura de La Paz y una estrategia de presión para exigir la renuncia de José Luis Paredes son las acciones que asumieron los movimientos sociales y el gobierno departamental en el marco del conflicto.
Esta mañana el abogado Eduardo León dio un plazo de 48 para que el dirigente Ramírez se retracte de las aseveraciones que hizo en contra del prefecto Paredes.
En días pasados, El líder de la Fejuve acusó al prefecto paceño de una gestión deficiente y que estaría incurriendo en actos de corrupción, además de aludirlo con adjetivos. Ante esa situación la oficina legal del gobierno departamental decidió iniciar un proceso y dar un plazo.
Paralelamente, hoy se cumple el ultimátum que le dieron los movimientos sociales de El Alto al prefecto Paredes para que renuncie. Ambas decisiones alimentan el conflicto generado entre el gobierno del MAS, los movimientos sociales y los prefectos que no son afines al oficialismo.
La semana anterior las manifestaciones en Cochabamba terminaron en actos de violencia y cobraron la vida de dos ciudadanos. Ahora la amenaza está en La Paz.
Ramírez anunció que la Fejuve aprobará una estrategia de presión social para forzar la renuncia del prefecto José Luis Paredes, a quien le acusan de impulsar la propuesta autonomista, informa la ANF.
"Los vamos a sacar y no vamos a perdonar las ofensas contra la población", dijo el dirigente al asegurar que existe un respaldo de varias provincias del altiplano para concretar las próximas medidas de presión que se aprobarán en un ampliado previsto para las próximas horas.
Ramírez recordó que este miércoles se cumple el plazo de 48 horas que le concedió su organización y la Central Obrera Regional de El Alto (COR) para que deje el cargo, al que accedió a través del voto popular. Redacción central y ANF