El éxito, el fracaso, la fama o el desdén mellaron la vida de relevantes figuras de la política, la ciencia y el arte hasta las últimas consecuencias
Texto: Redacción • Fotos: AP / AFP
Aprimera vista, poco tienen en común Cleopatra, Kurt Cobain, Adolf Hitler o Marilyn Monroe. Sin embargo, existe un vínculo entre ellos que los ha convertido en figuras y estrellas míticas para historiadores e incondicionales. Todos ellos eligieron el suicidio.
Un sinfín de leyendas se han creado en torno a la desaparición de estos famosos. ¿Por qué elegir la muerte después de saborear el éxito? Desde la cercanía de la derrota hasta el hastío de la vida han sido algunas de las explicaciones proporcionadas por biógrafos y las mismas declaraciones de estos suicidas. Incluso, no son evidentes las circunstancias que rodearon a muchas de estas muertes.
´Es mejor quemarse que apagarse lentamente´. Con estas palabras se despidió de la vida el cantante estadounidense del grupo Nirvana que revolucionaría el rock de los años 90, y del que era ´líder y centro espiritual´.
Con tan sólo 35 años, Kurt Cobain (1967-1994) se había consolidado como mito musical para una generación. A pesar del éxito apabullante de este joven de Seattle, un cóctel explosivo de sucesos marcaron la vida del líder del grupo Nirvana a partir de la separación de sus padres, unido al consuelo que buscó en la heroína y a lo susceptible de su personalidad, que desembocaron en un final aún no esclarecido.
Muchos consideraban que su esposa y también cantante, Courtney Love, utilizaba a Kurt como medio para llegar a la fama. Tras varios intentos de suicidio, Love consiguió convencerlo para internarlo en un centro de desintoxicación, del que escapó tan sólo 24 horas después. Su cadáver fue localizado varios días después en su casa del Lago Washington junto a una nota dedicada a ´Boddah´, el amigo imaginario de su infancia.
Un disparo de escopeta acabo con la vida de Cobain, aunque la disputa por la causa de su muerte sigue abierta para muchos de sus familiares y fans. Este devoto del budismo declaró diversas ocasiones que ´ser famoso es la última cosa que quiero ser´. Parece que la fama frenó sus vanos esfuerzos por encontrarse a sí mismo.
Del dictador al filántropo
El día 30 de abril de 1945, el periódico alemán Die Welt desconcierta a una Europa que lleva sufriendo seis años de guerra con el titular ´Hitler ha muerto´ (1889-1945). ´El gran dictador´, como Charles Chaplin lo definió ese mismo año en su obra cinematográfica cumbre, prefirió el suicidio al lado de su esposa Eva Braun (quien también se mató) antes de ser capturado por el Ejército Rojo.
Tomó la decisión cuando los soldados rusos se encontraban a escasos 300 metros del búnker en el que se ocultaba con sus más acérrimos seguidores. El cianuro y un tiro en la sien fueron los medios escogidos para evitar ser víctima del mismo destino que le tocó vivir a su homónimo en Italia, el dictador y primer ministro Benito Mussolini, cuyo cadáver fue golpeado y vejado por la multitud.
En el otro extremo, está uno de los grandes inventores de la historia, padre del primer aparato volador que en poco tiempo se convertiría en una de las más mortíferas armas de guerra. Alberto Santos Dumont (1873-1932), brasileño de origen francés, estaba obcecado con la idea de dar alas a la humanidad. Dumont presagiaba un futuro en el que todos tuviesen la oportunidad de adquirir un avión propio a un precio asequible.
Era tal su pasión y dedicación por alcanzar este fin que no patentó ninguno de sus descubrimientos, permitiendo así la mejora de su aparato por parte de otros. Vio truncada sus esperanzas en 1914 con el inicio de la Primera Guerra Mundial, al descubrir los fines bélicos a los que se estaba dedicando su obra. Sumido en una profunda depresión, solicitó sin frutos a la Sociedad de Naciones la prohibición de emplear aviones para la guerra, pero en esos momentos las compañías estadounidenses ya estaban fabricando 16 aeronaves diarias. Tras ser diagnosticado de varias enfermedades y agudizarse aún más su depresión, aprovechó una ausencia de su sobrino para ahorcarse.
De las letras al cine
El autor de Por quién doblan las campanas y Nobel de Literatura en 1954, Ernest Hemingway (1899-1961), decidió suicidarse tras ser echado por Fidel Castro de su casa en Cuba y tener que asentarse en Idaho. En la isla había trabajado en la Segunda Guerra Mundial para el contraespionaje con los exiliados durante la Guerra Civil Española. Concluyó sus días con un disparo de escopeta. Una serie de escritores también han optado por ser ellos mismos quienes acaben con sus latidos.
Sucede lo propio en el espectáculo. Conquistó la gran pantalla en los años 50, acaparó las portadas de las revistas más prestigiosas y rompió los corazones de grandes hombres. Rostro inocente, cabello dorado y una falda que se haría famosa por una travesura del respiradero del metro en Hollywood, convirtieron a esta actriz en la más deseada de Estados Unidos. A pesar de su imagen de mujer fatal, la vida de Marilyn Monroe estuvo marcada por una infancia desequilibrada y una serie de desencuentros amorosos con los que trataba de llenar la soledad que contrastaba con la perenne compañía de sus admiradores. Pasaron por su vida hombres como Arthur Miller, Yves Montand o John F. Kennedy. Parece que el abandono de este último amante fue el motivo que la llevó a ingerir una sobredosis de barbitúricos a los 36 años. Fue encontrada por su criada junto al teléfono descolgado.
Muertes históricas
El suicidio de grandes personajes no es cosa de hoy. La historia del antiguo Egipto y la expansión del Imperio Romano habría sido distinta si La Reina del Nilo no hubiese seguido los designios de su corazón. Siendo Marco Antonio (83 ac - 30 DC) general del imperio, y al intentar alzarse con el poder, solicitó ayuda a Cleopatra. En ese encuentro surgiría una pasión que sólo desvanecería la muerte.
El destino de Egipto peligraba, los barcos de Octavio, entonces emperador romano, se acercaban al puerto de Alejandría. ¿Huir o morir? Para Cleopatra, la decisión estaba tomada. La soberana ordenó a sus criadas que trajeran una cesta llena de fruta entre las cuales insertó una áspid, serpiente egipcia de veneno mortal. Así, en un lecho de oro, murió a los 39 años. Marco Antonio, su enamorado y predecesor de Octavio como emperador romano, eligió también la muerte antes de continuar viviendo sin ´la hija del Ra (Hija del Sol), cuya epopeya no terminó con su muerte.
Una de las grandes aportaciones a la Filosofía vino del romano Séneca (4 aC - 65 dC), conocido por sus obras de carácter moralista. El consejero imperial fue acusado de participar en la conjura de Pisón contra Nerón, por entonces emperador romano, por lo que fue condenado a cortarse las venas e ingerir cicuta para acelerar su muerte. Un suicidio ´inducido´.
En la Biblia figura uno de los suicidas más famosos. Judas, quien confesó a los miembros del Sanedrín el lugar donde podían encontrar a su Maestro. Un beso en la mejilla develó la identidad de Jesús. Desesperado por su traición, decidió ahorcarse de un árbol. Muchas fueron las motivaciones que llevaron a estos personajes a elegir su propia muerte. Como sea, quizá, el suicidio sea también la razón por el que muchos de éstos trascendieron en la historia.
Famosos
Vincent van Gogh. Pintor holandés postimpresionista (1853-1890). La locura acompañó su vida, pues de niño debió convivir con la tumba de su hermano, quien se llamaba como él. Salió a caminar por el campo y con una escopeta, se dio dos tiros. Murió a los dos días sin culminar la obra Los cuervos.
Violeta Parra. (1917-1967) Compositora, cantante, pintora y escultora chilena. A ella se le atribuye una gran aportación a la música folklórica latinoamericana. La incomprensión amorosa y de su público la llevaron a matarse a los 50 años. Luego de varios intentos, pereció de un disparo en la Carpa de la Reina.
HORACIO QUIROGA. (1878-1937) Cuentista y poeta uruguayo, siempre comparado con Édgar Alan Poe, su verdadero maestro. Su vida estuvo marcada por la tragedia de la muerte de las personas que más amó. Combatió el cáncer hasta que un vaso de cianuro le permitió escapar de su pesadilla.
Primo levi. (1919-1987) Escritor judío de origen italiano, cuya obra cumbre fue ´Si esto es un hombre´ sobre el holocausto. Deportado a Auschwitz en 1944 donde fue liberado por el Ejército Rojo. Levi murió aparentemente por suicidio en 1987, aunque amigos y biógrafos han cuestionado el veredicto.
Virgina woolf. (1882-1941) Ensayista y escritora británica, cuya obra más reconocida fue ´La señora Dalloway´ y quien pertenecía al grupo literario londinense Bloodsbury junto con Gerald Brenan. Un trastorno bipolar de personalidad la llevó a tirarse sobre el río Ouse con piedras en los bolsillos.
CélEbres
Alfonsina storni (1892-1938). ´Por la blanca arena que lame el mar, su pequeña huella no vuelve más...´. Son los versos de la canción que inspiró a Ariel Ramírez el suicidio de la poeta argentina que, a causa del cáncer, decidió hundirse poco a poco en las aguas de la playa de La Perla en Mar de Plata.
Emilio Salgari. (1862-1911) Escritor y periodista italiano, creador de personajes tan populares como el pirata Sandokán. El desequilibrio psíquico de su esposa le llevó al suicidio, abriéndose el vientre con un cuchillo. Dejó escrito: ´A mis editores: a vosotros que os habéis enriquecido con mi piel´.
Erwin Armstrong. (1890-1954) Ingeniero estadounidense. Inventor de la radio en Frecuencia Modulada (FM). La pérdida en la lucha por la patente y la escasa aceptación de esta tecnología en su época le provocó tal depresión que decidió suicidarse saltando por la ventana de su apartamento.
Yukata Taniyama (1927-1958) Matemático japonés. Antes de dispararse un tiro dejó una nota: ´Hasta ayer, no tenía la intención definitiva de suicidarme. ... Yo mismo no lo entiendo del todo, pero no es el resultado de un incidente particular, ni una cuestión específica´. Su futura mujer le imitó.
Ramón Sampedro. (1943 - 1998) Un célebre suicidio asistido. A los 25 años, el marino español sufrió un accidente en el mar que le dejó tetrapléjico. Antes de morir escribió, con la boca, dos libros de poesía. Murió por envenenamiento de cianuro potásico, ayudado por su amiga Ramona Maneiro.